La Semana Santa de 2026 arrancará con frío casi invernal: temperaturas de entre 11ºC y 13ºC, heladas, lluvias y nieve, que marcaron el Domingo de Ramos, con una mejora progresiva a partir de este Lunes Santo.
La Semana Santa es una de las celebraciones más importantes en España, no solo desde el punto de vista religioso y cultural, sino también por su impacto en el turismo y las actividades al aire libre. Por ello, la previsión meteorológica adquiere especial relevancia cada año. En 2026, las primeras estimaciones apuntan a un inicio marcado por el frío y la inestabilidad, especialmente durante el Domingo de Ramos.
Cada año, miles de personas, de hermandades o acólitos de las procesiones y la cultura católica patria, miran al cielo deseando que el tiempo les respete y permita salir con sus pasos para vivir el fervor de la Semana Santa. El año pasado numerosas procesiones tuvieron que ser canceladas a causa de las lluvias.
Este 2026, el arranque de la Semana Santa estará condicionado por una entrada de aire frío que dejará un ambiente casi invernal en amplias zonas del país, según ha confirmado el miércoles Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Del lunes, 30 de marzo, al Jueves Santo, 2 de abril, se espera que predomine la estabilidad en la Península marcada por fuertes vientos, de acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorología, salvo a lo largo del litoral cantábrico, donde se esperan precipitaciones débiles pero continuas.
En la Cordillera Cantábrica, además, podrían darse este lunes nevadas hasta los 600 metros de altitud, limitándose a zonas de montaña a partir de los 1.300 metros durante el resto de la semana.
Además, un sistema de bajas presiones en el Mediterráneo podría dejar precipitaciones y chubascos en Baleares el miércoles y jueves, que ya sufre un temporal de mar en zonas como Menorca, aunque sin descartarlos en el nordeste peninsular. También soplará viento de componente norte, con rachas muy fuertes.
La situación se vuelve más estable de cara a los días grandes de la Semana Santa. Del viernes 3 al domingo 5 predominará una situación de estabilidad y de altas presiones, quedando la circulación atlántica y el paso de frentes debilitados limitado al extremo norte peninsular, donde habrá nubosidad baja y precipitaciones débiles, quedando despejado después del paso de cada frente.
El tiempo seguirá estable hasta el lunes 6 y habrá una subida de las temperaturas generalizada que a finales de semana rozarán los 25ºC en el sur de la Península.
En conjunto, todo apunta a una Semana Santa de contrastes, con un inicio marcado por el frío y la inestabilidad y una posible mejoría progresiva en los días posteriores, aunque con la incertidumbre característica de la primavera en España.