La presidenta de México volvió a rechazar públicamente el nombre de 'Golfo de América' impulsado por Trump, quien retomó el asunto en un foro de inversores saudíes en Miami. Sheinbaum lo hizo a su manera: preguntando directamente a la gente.
El pasado viernes, Donald Trump retomó una de sus polémicas favoritas durante el foro FII Priority, un evento organizado por inversores saudíes celebrado en Miami. En su intervención, el presidente estadounidense volvió a defender el cambio de nombre del Golfo de México por el de 'Golfo de América', argumento que usó para compararlo con una posible rebautización del estrecho de Ormuz, territorio bajo influencia iraní por donde circula una quinta parte del petróleo mundial, como 'estrecho de Trump'.
"Tenemos el 92% del área que lo rodea, y ellos tienen un 8%", repitió Trump, con el tono informal que suele reservar para estos asuntos. También hizo referencia a una llamada que mantuvo con Sheinbaum cuando el cambio se tramitó, describiendo a la mandataria mexicana en términos elogiosos que mezclaron el halago con la condescendencia.
Sheinbaum contraataca, el pueblo responde
La respuesta llegó desde Zacatecas, donde la presidenta mexicana realizaba una gira este sábado. Sin nombrar directamente a Trump, Sheinbaum optó por un recurso sencillo y efectivo: preguntó a los asistentes cómo se llamaba el Golfo. La multitud respondió al unísono: "Golfo de México".
"Ni queremos ningún problema con el Gobierno de Estados Unidos, somos socios, queremos a nuestros hermanos que viven allá, los defendemos", dijo antes de abordar el tema, dejando claro que el rechazo al cambio de nombre no implica una ruptura diplomática.
Sheimbaum hizo el mismo movimiento más tarde en el día durante su participación el evento Pensión Mujeres Bienestar en General Pánfilo Natera, Zacatecas.
Un nombre con más de cuatro siglos de historia
No es la primera vez que Sheinbaum aborda este asunto. La presidenta ha recordado en distintas ocasiones que el nombre Golfo de México tiene reconocimiento internacional desde 1607, lo que lo convierte en una denominación con más de cuatro siglos de uso geográfico consolidado. Para México, el debate no es solo nominal: tiene una dimensión de soberanía e identidad que el Gobierno de Sheinbaum no está dispuesto a ceder en silencio.
Trump dejó caer en el mismo evento que en su día llegó a plantearse llamarlo 'Golfo de Trump', aunque reconoció que descartó la idea por miedo a la reacción. "Quizá podamos hacerlo. Aún estamos a tiempo", bromeó. Es el tipo de declaración que en boca del presidente estadounidense oscila entre el entretenimiento político y la amenaza velada, y que obliga a sus interlocutores, como Sheinbaum, a responder con la misma frecuencia con la que él la lanza.