La Administración Trump ha redoblado la presión sobre México para intensificar la lucha contra los cárteles del narcotráfico, recurriendo a amenazas de aranceles, nuevas sanciones financieras y la designación de organizaciones criminales como grupos terroristas.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha designado este miércoles al Cártel de Juárez y a Los Viagras como organizaciones terrorista, al tiempo que mantiene las sanciones que ya pesaban sobre ambos grupos por narcotráfico.
Con esta decisión, la Administración de Donald Trump eleva a seis los cárteles mexicanos incluidos en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designadas. El Tesoro justifica la medida por la implicación de ambas organizaciones en el tráfico de drogas y otras actividades del crimen organizado.
La medida se enmarca en la estrategia de la Administración Trump para endurecer la lucha contra el narcotráfico. Desde febrero, Washington ha incluido a seis cárteles mexicanos en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras, con el objetivo de intensificar el combate contra el tráfico de drogas, especialmente de fentanilo.
El Cártel de Juárez y Los Viagras son dos organizaciones criminales mexicanas con trayectorias muy distintas: el primero es uno de los cárteles históricos del narcotráfico mexicano; el segundo surgió más recientemente en el contexto de las disputas territoriales entre grupos criminales en Michoacán.
Los Viagras son una organización criminal mexicana originaria de Michoacán, surgida en la década de 2010 tras la fragmentación de grupos como los Caballeros Templarios. Con base principalmente en la región de Tierra Caliente.
Las autoridades los vinculan con el narcotráfico, la extorsión, el cobro de piso y disputas por el control territorial frente a otros grupos (PDF). Su actividad se concentra en Michoacán, una zona estratégica por sus rutas hacia la costa del Pacífico.
Las amenazas de Trump y su reinterpretación de la doctrina Monroe
La Administración Trump ha redoblado la presión sobre México para intensificar la lucha contra los cárteles del narcotráfico, recurriendo a amenazas de aranceles, nuevas sanciones financieras y la designación de organizaciones criminales como grupos terroristas.
Frente a ello, el Gobierno mexicano ha rechazado cualquier acción unilateral de Washington en su territorio y ha insistido en que la cooperación en materia de seguridad debe regirse por el respeto a la soberanía nacional, pese a las crecientes exigencias de la Casa Blanca para endurecer la ofensiva contra el narcotráfico, como ocurrió con la operación dirigida contra el líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho'.
Trump ha recuperado la idea de América Latina como el "patio trasero" de Estados Unidos, una reinterpretación de la doctrina Monroe con la que justifica una mayor presión sobre los gobiernos de la región. Venezuela es uno de los principales ejemplos: Washington acusa a Nicolás Maduro de encabezar el denominado Cártel de los Soles.