Comprado en abril, descubierto el miércoles y puesto a la venta el jueves. La Comunidad de Madrid cambia de planes con el ático de 6 millones que iba a servir como oficina temporal para Isabel Díaz Ayuso y destinará ahora el dinero a los afectados por los incendios.
Un ático de 481 m² en el exclusivo barrio madrileño de Chamberí ha tenido una vida especialmente breve en el patrimonio de la Comunidad de Madrid. Apenas tres meses y medio después de adquirirlo por alrededor de 6 millones de euros, y menos de 24 horas después de que trascendiera públicamente la operación, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que lo pondrá a la venta para destinar el dinero a los afectados por los incendios de la Sierra Oeste madrileña.
La vivienda, cuya compra se formalizó ante notario el pasado 14 de abril, permaneció fuera del foco público hasta este miércoles 29 de julio, cuando trascendió que el inmueble había sido adquirido por la empresa pública Planifica Madrid para albergar de forma temporal a la presidenta madrileña y parte de su equipo durante las obras previstas en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.
Un Decreto aprobado el 25 julio de 2025, conocido como Estatuto de Expresidentes, en el que se regula al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid tras su cese en el cargo, en su artículo 4, establecía que "Los expresidente de la Comunidad de Madrid dispondrán de las medidas y de los medios que sean precisos para garantizar su seguridad durante, al menos cuatro años tras el cese y sin límite temporal si se considera necesario". Ello deja entrever la posibilidad de uso una vez que Ayuso dejase el puesto de presidenta de la Comunidad de Madrid.
La explicación oficial duró menos de un día. Horas después de defender la compra como una solución para las obras de la Puerta del Sol, el Ejecutivo madrileño anunció que venderá el inmueble y destinará el importe a los damnificados por los incendios en la región.
El inmueble, situado a escasos metros del Museo Sorolla, cuenta con cinco habitaciones, cinco baños y una terraza de 200 m². Además, se encuentra frente al piso del que Ayuso posee la nuda propiedad, donado por sus padres, y muy cerca de la vivienda en propiedad de su pareja, Alberto González Amador.
El ático no puede usarse como oficina
La presidenta defendió inicialmente la adquisición alegando que Planifica Madrid tiene capacidad para comprar inmuebles con el objetivo de conservar el patrimonio regional y explicó que el ático serviría para celebrar "temporalmente reuniones" mientras se acomete una reforma integral de la Real Casa de Correos.
Según detalló, las obras afectarán a varias plantas del edificio, incluida la zona donde se ubican su despacho y los de sus colaboradores más cercanos. Sin embargo, la oposición asegura desconocer los detalles de esa reforma y ha solicitado en la Asamblea de Madrid el expediente completo de las obras para conocer su presupuesto, las autorizaciones y la empresa adjudicataria.
A las dudas políticas se suman las urbanísticas. Según la normativa del Ayuntamiento de Madrid, el ático está sujeto a una calificación que no permite su uso como oficinas administrativas. Esa limitación llevó a Ayuso a precisar que el inmueble no iba a utilizarse como oficina, sino como un espacio destinado a mantener reuniones profesionales de forma temporal.
La venta anunciada este jueves no pone fin a la polémica. La oposición reclama ahora explicaciones sobre por qué se autorizó la compra de un inmueble que el Gobierno regional ha decidido vender apenas tres meses después y si la operación permitirá recuperar íntegramente el dinero público invertido.