Mientras, el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que el Reino Unido organizaría una reunión de unos 35 países para debatir la reapertura del estrecho de Ormuz, paralizado por la guerra con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está aumentando la presión sobre sus aliados para que se involucren en el conflicto en Irán y en el desbloqueo del estrecho de Ormuz.
Trump, ha declarado en una entrevista publicada este miércoles en el diario británico 'The Telegraph', que está considerando la posibilidad de retirar a su país de la OTAN, tachando a la alianza de "tigre de papel". "Nunca me ha convencido la OTAN. Siempre supe que eran un tigre de papel y Putin también lo sabe, por cierto", dijo Trump.
Trump ha arremetido repetidamente contra los socios occidentales por no responder a su llamamiento para reunir una fuerza naval que ayude a reabrir el crucial estrecho de Ormuz, cerrado de hecho por Teherán mientras se recrudece la guerra en Oriente Próximo.
De esos comentarios se hizo eco el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien dijo que EE.UU. "tendría que reexaminar su relación con la OTAN". "Creo que no hay duda de que, por desgracia, una vez concluido este conflicto, vamos a tener que reexaminar esa relación. Vamos a tener que reexaminar el valor de la OTAN en esa alianza para nuestro país", dijo Rubio al presentador Sean Hannity en 'Fox News'.
Rubio dijo que había sido "uno de los más firmes defensores de la OTAN" en el Senado estadounidense porque "encontraba un gran valor en ella". Gran parte de ese valor residía en tener bases militares en Europa que permitían al Ejército estadounidense "proyectar poder en diferentes partes del mundo", dijo.
"Si ahora hemos llegado a un punto en el que la alianza de la OTAN significa que no podemos utilizar esas bases, que de hecho ya no podemos utilizar esas bases para defender los intereses de Estados Unidos, entonces la OTAN es una calle de sentido único", añadió.
Los comentarios de Rubio se producen después de que varios países europeos hayan restringido al Ejército estadounidense el uso de bases en su suelo. El martes se supo que Italia había denegado el permiso de aterrizaje a un avión estadounidense que se dirigía a Oriente Próximo para una misión de combate. Y el lunes, España cerró su espacio aéreo a los aviones estadounidenses que realizaban misiones contra Irán.
Defender la Alianza Atlántica
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, salió en defensa de la OTAN el martes, calificándola de "la alianza militar más eficaz que el mundo haya visto jamás. Nos ha mantenido a salvo durante muchas décadas, y estamos plenamente comprometidos con la OTAN", declaró Starmer en una rueda de prensa.
Starmer también dijo que el Reino Unido acogerá esta semana una reunión de unos 35 países para debatir la reapertura del estrecho de Ormuz. La ministra de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, será la anfitriona de las conversaciones, dijo Starmer a los periodistas durante una rueda de prensa en Downing Street, sin especificar cuándo tendrían lugar.
En la reunión se "evaluarán todas las medidas diplomáticas y políticas viables que podemos adoptar para restablecer la libertad de navegación, garantizar la seguridad de los buques y marinos atrapados y reanudar la circulación de productos básicos vitales", declaró Starmer.
"Tras esa reunión, también convocaremos a nuestros planificadores militares para estudiar cómo podemos reunir nuestras capacidades y hacer que el estrecho sea accesible y seguro una vez finalizados los combates", añadió.
En las conversaciones participarán los países que recientemente firmaron una declaración en la que se declaraban dispuestos a "contribuir en los esfuerzos para garantizar el paso seguro a través del estrecho de Ormuz", declaró Starmer.
Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y los Países Bajos se encuentran entre los firmantes. Irán ha cerrado prácticamente el vital estrecho desde los primeros ataque de EE.UU. e Israel el 28 de febrero, provocando una escalada de los precios mundiales del petróleo y el gas. Una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo pasa por el estrecho en tiempos de paz.