Los hombres de entre 17 y 45 años deben obtener autorización para estancias de más de tres meses en el extranjero. Aunque técnicamente esta obligación no era nueva, la nueva ley la ratifica ahora con mucha más claridad.
Desde principios de año, los hombres alemanes de entre 17 y 45 años tienen que obtener la aprobación de la Bundeswehr, el Ejército alemán, para una estancia en el extranjero de más de tres meses. El cambio entró en vigor con la nueva Ley del Servicio Militar ratificada a principios de 2026.
Sin embargo, la ley no es totalmente nueva: una ley similar ya había entrado en vigor en 1986. Una comparación muestra que la nueva versión actualizada formula la norma existente de una manera más concisa.
Ya en 1986, una estancia en el extranjero estaba sujeta a autorización en cuanto se prolongaba más de tres meses o se prorrogaba en consecuencia. Sin embargo, este umbral se legislaba de manera informal, por ejemplo si se prolonga una estancia que en principio iba a ser más corta. La nueva versión lo convierte en un requisito claro, en lugar de tratarlo como un supuesto circunstancial como antes.
A preguntas de la 'ARD', el Ministerio de Defensa defendió que es necesario saber quién puede estar en el extranjero en caso de emergencia. Sin embargo, sus portavoces aseguran que la ley se aplicará independientemente de la situación internacional.
Esto se determinará mediante una votación en el Bundestag, el Parlamento alemán, por mayoría de sus miembros si una amenaza militar aún no se ha materializado pero es inminente. En ese caso, el reclutamiento suspendido puede reactivarse para que los reclutas puedan ser inscritos, reunidos y llamados a filas.
El Ministerio de Defensa admite a 'ARD' que el reglamento puede tener un impacto considerable en los jóvenes. Por este motivo, la normativa administrativa aclara que la autorización requerida se considera concedida 'de facto' mientras el servicio militar siga siendo voluntario.
Al mismo tiempo, el Ministerio trabajará en las excepciones para evitar en la medida de lo posible la burocracia adicional. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, el experto de 'ARD' Frank Bräutigam no considera que se trate de una concesión, sino más bien de una corrección necesaria, ya que un requisito de autorización sin servicio militar activo supondría una importante intromisión en los derechos fundamentales.
Críticas y exigencias de los partidos
Como era de esperar, la medida ha suscitado críticas por parte de la oposición a izquierda y derecha: la portavoz de política de seguridad de Los Verdes, Sara Nanni, ha exigido "una rápida aclaración por parte del ministerio" a petición de 'Die Welt', ya que los ciudadanos tienen derecho a saber rápidamente si tienen que presentarse y, en caso afirmativo, qué deberes.
La vicejefa del grupo parlamentario de Die Linke (La Izquierda), Nicole Gohlke, escribió en una publicación en X que la norma implica una privación de libertad y la militarización de la sociedad. "La nueva ley para los jóvenes es un escándalo que demuestra que autoritarismo y militarización van de la mano".
Rüdiger Lucassen, político de defensa de Alternativa para Alemania, cree que el Gobierno haría bien en "elaborar una solución pragmática sin una enorme carga administrativa ni imposiciones innecesarias para los jóvenes".
En una entrevista concedida a 'Die Welt', el portavoz de política de defensa Thomas Ernd ha defendido que mientras el servicio militar sea voluntario, no debería haber un verdadero proceso de autorización. Según él, en su lugar es concebible una "obligación media".
¿Es Alemania un caso aislado?
Una mirada a otros países europeos muestra que Alemania no está completamente sola con esta norma. En Finlandia, Noruega y Austria, por ejemplo, los reclutas también tienen que permanecer localizables e informar de sus estancias en el extranjero, pero no existe un requisito explícito de autorización como en Alemania.
La situación es similar en Suiza, donde una estancia prolongada en el extranjero puede repercutir en el estatuto militar. Los hombres obligados a cumplir la 'mili' que tienen previsto establecerse en el extranjero deben informar de ello y registrarse de forma diferente. Dependiendo de la situación, esto puede significar que las obligaciones se ajusten, se pospongan o se sustituyan por servicios sustitutorios.
Las normas son más estrictas en Grecia, donde una estancia permanente en el extranjero sin estatuto militar aclarado puede tener consecuencias jurídicas, como problemas a la vuelta o restricciones en los documentos.
El servicio voluntario como principio central
En Alemania, el nuevo modelo de servicio militar se basa en el hecho de que el servicio en sí sigue siendo voluntario, aunque la inscripción y el alistamiento sean obligatorios. Si el número de voluntarios es insuficiente o la situación empeora, el servicio militar obligatorio puede reintroducirse en cualquier momento.
Solo este año se reclutarán unos 20.000 voluntarios de este modo, como informó 'Der Spiegel' a principios de año, citando una carta del ministro de Defensa Boris Pistorius. Al parecer, Pistorius aún no ha querido dar una cifra concreta de cuántos reclutas voluntarios debería registrar en la Bundeswehr cada año. La intención habría sido no tomar una determinación concreta que estuviera sujeta a una evaluación durante y al final del curso político.
En comparación con 2025, la cifra de 20.000 se considera un objetivo ambicioso, ya que el año pasado se registró un aumento de unos 12.286 voluntarios, alrededor de un 16% más que el año anterior.