El cazaminas Fulda de la Marina alemana zarpó el lunes de la base naval de Kiel-Wik, rumbo al Mediterráneo, en plena discusión sobre un posible despliegue en el estrecho de Ormuz.
Las imágenes mostraban a miembros de la tripulación preparándose a bordo antes de que el buque abandonara el puerto.
El buque puede transportar hasta 45 efectivos y está previsto que permanezca en el mar unas dos semanas.
Las autoridades alemanas han señalado que cualquier futura misión cerca de Ormuz necesitaría la aprobación del Bundestag y una base jurídica sólida, que podría incluir un mandato de la ONU.
El debate sobre el despliegue tiene lugar en un contexto de tensiones persistentes que afectan a la seguridad marítima en la región.