Tras visitar Camerún, Angola es la tercera etapa del viaje de 11 días que el papa León XIV realiza por África. La población espera que el Santo Padre lleve mensajes de paz y aborde la situación económica de un país rico en petróleo y tierras raras.
Tras visitar Camerún, el papa León XIV llegó el sábado a la capital de Angola, Luanda, donde se colocaron numerosos carteles de bienvenida. El Santo Padre se convirtió así en el tercer Pontífice que visita Angola, después de Juan Pablo II (1992) y Benedicto XVI (2009).
Nada más aterrizar en Luanda, León XIV tenía previsto reunirse con el presidente de Angola, João Lourenço, y pronunciar un discurso, el último de un viaje en el que ha ido intensificando su retórica después de haber sido objeto de críticas por parte de Donald Trump.
El domingo, el Santo Padre se desplazará en helicóptero hasta la localidad de Muxima, a unos 130 kilómetros al sureste de Luanda, donde se encuentra una iglesia del siglo XVI construida por los portugueses, que se ha convertido en uno de los lugares de peregrinación más importantes de África.
Hace 500 años, este santuario mariano se convirtió en un punto clave del comercio transatlántico de seres humanos practicado por los portugueses, sirviendo como lugar donde los esclavos eran bautizados antes de ser embarcados hacia las Américas.
En la actualidad se está construyendo una basílica en Muxima, un proyecto gubernamental multimillonario que busca transformar el lugar en un importante destino turístico. "Es un momento histórico de gracia, un momento de profunda emoción, con lágrimas en los ojos y gratitud en los corazones", afirmó el rector del santuario, el padre Mpindi Lubanzadio Alberto, al portal de noticias católico 'ACI Africa'.
Se espera que decenas de miles de fieles acudan al lugar para ver al líder de la Iglesia católica. Los llamamientos de León a la paz mundial deberían encontrar eco en Angola, que en 2002 salió de una guerra civil de 27 años que estalló tras la independencia respecto a Portugal en 1975.
Además de sus llamamientos a la paz, se espera que el Papa aborde la cuestión de la corrupción y la explotación en este país, donde, pese a sus vastas reservas de combustibles fósiles, un tercio de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.
En la actualidad, Angola es el cuarto mayor productor de petróleo de África y figura entre los 20 mayores productores mundiales, según la Agencia Internacional de la Energía. Es también el tercer mayor productor mundial de diamantes y cuenta con importantes yacimientos de oro y de tierras raras. Sin embargo, pese a sus variados recursos naturales, el Banco Mundial estimó en 2023 que más del 30 % de la población vivía con menos de 2,15 dólares al día.
Angola tiene cerca de 38 millones de habitantes, y el 55% de los angoleños son católicos. El país logró la independencia de Portugal en 1975, pero aún muestra las huellas de una devastadora guerra civil que comenzó poco después de la independencia y se prolongó, con altibajos, durante 27 años hasta su final en 2002. Se calcula que más de medio millón de personas perdieron la vida.
En su visita de cuatro días a Angola, el papa León dirigirá su mensaje especialmente a los jóvenes para transmitirles esperanza y sanación, informó el Vaticano. En este recorrido de 11 días por el continente africano, León XIV visita Argelia (13-15 de abril), Camerún (15-18), Angola (18-21) y Guinea Ecuatorial (21-23).