El presidente del Gobierno español aprovechó su intervención en la Cumbre en Defensa de la Democracia, que se celebra estos días en Barcelona, para reclamar unas Naciones Unidas más representativas y defiende el liderazgo femenino para reforzar su credibilidad.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, insistió este sábado en la necesidad de "renovar y reformar" la Organización de las Naciones Unidas y defendió que el organismo esté por fin dirigido por una mujer, al considerar que se trata de una cuestión "no solo de justicia, que lo es, sino también de credibilidad".
"Sabemos que el sistema multilateral necesita renovarse, con urgencia (…) creemos que ha llegado el momento de que Naciones Unidas sea renovada, reformada y por qué no, claro que sí, dirigida por una mujer", comentó Sánchez durante la apertura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, que reúne en Barcelona a una veintena de líderes progresistas de distintos continentes.
En su intervención, el jefe del Ejecutivo alertó sobre los "ataques al sistema multilateral", los intentos de "cuestionar las reglas del derecho internacional" y la "peligrosa normalización del uso de la fuerza".
A su juicio, el principal riesgo actual es que "la democracia se vacíe desde dentro mientras es atacada desde fuera", por lo que subrayó que la respuesta no puede limitarse a resistir. "Nuestra respuesta no puede ser meramente defensiva; no basta con resistir. Debemos proponer, liderar y demostrar que la democracia no solo se defiende, sino que se fortalece y mejora cada día", afirmó.
Naciones Unidas, ¿una institución obsoleta?
Sánchez reclamó una ONU adaptada a las realidades del siglo XXI, capaz de liderar un multilateralismo "más eficiente, transparente, democrático, inclusivo y representativo". Reiteró además su apuesta por que una mujer suceda a António Guterres al frente del organismo, una idea que ya había planteado en anteriores foros internacionales.
El presidente del Gobierno también volvió a poner el foco en la gobernanza digital y en el impacto de las redes sociales, advirtiendo de los riesgos de permitir que "la desinformación moldee nuestras sociedades o que los algoritmos premien el odio, la polarización o los mensajes violentos". "La tecnología puede ser una herramienta de progreso, pero sin reglas divide y nos hace más dependientes", concluyó.
La cumbre, celebrada en la Fira de Barcelona, abordó asimismo la lucha contra la desigualdad y la defensa del multilateralismo como ejes clave para fortalecer las democracias frente al auge de discursos extremistas y la violencia normalizada.