La Oficina de la Casa Real en Tailandia confirma el deceso de la hija mayor del rey tras permanecer hospitalizada desde 2022. En este 2026, el país despide a una figura clave de la diplomacia y el activismo, impulsora en la ONU de las Reglas de Bangkok para los derechos de las mujeres presas.
La princesa tailandesa Bajrakitiyabha Mahidol ha muerto a los 47 años, más de tres años después de ser hospitalizada tras una repentina enfermedad, anunció el palacio real este viernes.
La hija mayor del rey sufría una infección abdominal y dependía de dispositivos médicos para mantener las funciones pulmonares y renales, hasta que falleció en paz el jueves por la noche.
Su cuerpo será velado en el Gran Palacio de Bangkok y el funeral se celebrará "con los máximos honores de acuerdo con la tradición real", añadió la Oficina de la Casa Real.
Conocida en Tailandia como princesa Bha, la única hija del primer matrimonio del rey Maha Vajiralongkorn estaba hospitalizada desde que enfermó de forma repentina en diciembre de 2022. El palacio señaló que padecía una infección por micoplasma, una bacteria normalmente asociada a la neumonía.
"Esta pérdida no es simplemente una mala noticia anunciada al pueblo, sino un dolor inconmensurable en el corazón de toda la nación", afirmó el primer ministro Anutin Charnvirakul en un discurso televisado.
Dijo que la princesa era "el orgullo de Tailandia" y que "su compromiso con la construcción de una sociedad basada en la bondad, la justicia y la igualdad permanecerá para siempre como legado moral de la nación, una luz que guiará a las futuras generaciones de tailandeses".
Bajrakitiyabha estudió Derecho en la Universidad Thammasat antes de obtener un máster y un doctorado en la misma disciplina en la Universidad Cornell, en Estados Unidos.
Su tesis doctoral se centró en la protección de los derechos de las personas acusadas y más adelante impulsó campañas para mejorar las condiciones de vida de las mujeres presas y promovió iniciativas para frenar la violencia contra las mujeres.
La Asamblea General de la ONU adoptó las "Reglas de Bangkok" sobre la atención y las condiciones de las reclusas tras sus esfuerzos, y posteriormente se creó en su honor un programa de intercambio de juristas entre Tailandia y Cornell.
Tras trabajar un breve tiempo en la Misión de Tailandia ante la ONU en Nueva York, regresó al país y ejerció como fiscal. Retomó su carrera diplomática cuando fue nombrada embajadora de Tailandia en Austria entre 2012 y 2014, antes de volver de nuevo a su tierra para centrarse en asuntos de justicia penal.
El académico tailandés Pavin Chachavalpongpun, conocido por sus críticas a la monarquía, recordó haber conocido a la princesa en Singapur y la describió como alguien que "trataba a todos los funcionarios con amabilidad y respeto".
En el Hospital Chulalongkorn, donde Bajrakitiyabha recibía tratamiento, los ciudadanos se congregaron este viernes para rendirle homenaje, algunos con retratos de la fallecida princesa en las manos.