Los equipos se han enfrentaron en diez ocasiones a lo largo de la historia, con cinco victorias hispanas y cinco empates. La diferencia de puntos entre ambas selecciones en el grupo G hace imprescindible para los sudamericanos obtener una victoria frente a España, líder en la clasificación.
El rey Felipe VI ya se encuentra de camino a la ciudad mexicana de Guadalajara, tras una reunión en el Palacio Nacional capitalino con la presidenta Claudia Sheinbaum, para asistir al partido de la Selección que determinará su continuidad o derrota en el Mundial de fútbol.
El encuentro confirmará si España, que encabeza las puntuaciones del grupo G con cuatro puntos, pasa a la siguiente ronda de eliminatorias o si su rival, Uruguay (2), consigue la victoria que necesita para sumar otros tres y ejecutar un 'sorpasso' a la Roja. El empate, en esta ocasión, solo beneficiaría al conjunto sudeuropeo.
La actuación de la selección española ha sido irregular, con un empate a cero frente a sus rivales caboverdianos (confirmando el buen momento que viven varios conjuntos africanos tras la buena marcha de Marruecos durante el pasado Mundial) pero desquitándose con una goleada frente al equipo de Arabia Saudí por 4-0. El partido de esta tarde en Guadalajara, que se celebrará a las 18:00 -hora local-, 01:00 del sábado hora española, fomentará una u otra narrativa de cara a la afición.
A Uruguay no le vale la sucesión de empates que ha mantenido tanto con Cabo Verde (2-2) como con los sauditas (1-1). Con dos puntos en la clasificación frente a los cuatro de España, necesita ganar para adelantar a su rival y evitar su así eliminación.
Ambos equipos han jugado juntos en diez ocasiones, con un balance de cinco victorias españolas y cinco empates. La última jornada mundialista que se celebrará en la capital de Jalisco determinará si Uruguay gana por primera vez a la Roja.