La aerolínea SAS hace el mayor pedido de su historia, comprará hasta 40 Airbus de fuselaje ancho por más de 10.000 millones de dólares, unos 8.750 millones de euros, tras salir de la quiebra hace dos años.
La aerolínea escandinava SAS confirmó el martes, en una rueda de prensa en Copenhague, un pedido récord y se comprometió a adquirir hasta 40 aviones de fuselaje ancho de la familia A330 de Airbus para renovar y ampliar su flota de largo recorrido.
A precios de catálogo, los aparatos tienen un valor conjunto superior a 10.000 millones de dólares (8.750 millones de euros), aunque, como es habitual en el sector, SAS probablemente haya negociado un descuento importante por una compra de este volumen.
El pedido incluye una combinación del nuevo A330-900, más eficiente en consumo de combustible y perteneciente a la gama actualizada A330neo, y del modelo anterior A330-300, que respaldará el crecimiento de la aerolínea en el corto plazo.
Las primeras entregas se esperan a partir de comienzos de la década de 2030 y la magnitud del compromiso refleja un giro notable en la trayectoria de la compañía.
SAS salió en 2024 de la protección por bancarrota del Capítulo 11 estadounidense tras una dura reestructuración que eliminó miles de millones de deuda, retiró sus acciones de bolsa y dio entrada a nuevos propietarios encabezados por el grupo Air France-KLM.
Como parte de esa transformación, la compañía también abandonó la alianza Star Alliance para incorporarse al grupo rival SkyTeam.
Desde entonces la recuperación se ha acelerado, con SAS volviendo a registrar beneficio operativo en 2025 tras las fuertes pérdidas del año anterior.
El acuerdo con Airbus se suma a un pedido realizado el año pasado de 55 aviones regionales Embraer, y la aerolínea presenta ambas inversiones como la base de sus planes para la próxima década.
Por qué Airbus se impone
La decisión supone una victoria significativa del fabricante europeo Airbus frente a su rival estadounidense Boeing, cuyos modelos 787 Dreamliner y 777X estaban en liza.
SAS ya opera aviones Airbus A330 en su red de largo recorrido y mantener al mismo fabricante le evita el elevado coste de introducir un tipo de aeronave completamente nuevo, con la formación adicional, las piezas de repuesto y el apoyo en tierra que ello conllevaría.
Esa apuesta por la homogeneidad de la flota está en el centro del pedido.
SAS explicó que los A330-300 adicionales serán totalmente compatibles con sus operaciones actuales con Airbus, mientras que el nuevo A330-900 comparte la inmensa mayoría de los componentes estructurales con el modelo anterior.
Para Airbus, este contrato incorpora otra aerolínea de bandera europea a una cartera de pedidos de aviones de fuselaje ancho ya abultada por las compañías que se apresuran a sustituir aparatos envejecidos y menos eficientes.