El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, ha presidido su primera reunión del Gabinete y ha avanzado que en los próximos días detallará su programa de Gobierno y cómo financiará las rebajas fiscales.
Andy Burnham ha presidido su primera reunión del Gabinete como primer ministro británico y ha aprovechado su primer día completo en el cargo para anunciar una rebaja de los impuestos sobre la energía destinada a aliviar la presión sobre las economías domésticas, al tiempo que presenta un equipo renovado que marca un claro giro en la orientación del Partido Laborista.
El nuevo primer ministro anunció que el impuesto sobre el valor añadido (IVA) en las facturas de electricidad de los hogares se suprimirá a partir del 1 de octubre, lo que supondrá un ahorro de alrededor de 45 libras (52,73 euros) al año para el hogar medio. Según AFP, se espera que la medida tenga un coste para el Gobierno de unos 850 millones de libras (996 millones de euros) en el ejercicio fiscal en curso.
"Estamos tomando medidas inmediatas para reducir los impuestos en las facturas de energía, poner más dinero en el bolsillo de la gente y devolver la esperanza", afirmó Burnham.
El Gobierno señaló que la rebaja fiscal se financiará eliminando el plan de sistema de identificación digital propuesto por el anterior Gobierno, que, según aseguró, habría supuesto un coste de 1.800 millones de libras (2.111 millones de euros) para los contribuyentes.
Sin embargo, Darren Jones, exasesor de Keir Starmer, cuestionó esa afirmación, argumentó que el programa de identificación carecía de financiación y pidió a los ministros que expliquen cómo compensarán la pérdida de ingresos fiscales en el presupuesto de otoño.
Reorganización del Gabinete
Burnham reunió a los ministros en Downing Street para la primera reunión del Consejo de Ministros después de sustituir a Starmer el lunes, tras ser designado líder a raíz de una revuelta de varios diputados laboristas.
Aunque se comprometió a poner fin a las divisiones internas del partido, una de sus primeras decisiones fue apartar a varios ministros estrechamente vinculados a Starmer y promocionar a aliados que comparten su agenda política.
Entre los nombramientos más llamativos figuran dos ministros que habían dimitido con Starmer, entre ellos el exministro de Defensa John Healey, que regresa al Gobierno como ministro de Finanzas en sustitución de la anterior responsable de Hacienda, Rachel Reeves. El exministro de Sanidad Wes Streeting pasa a ser ministro de Defensa tras renunciar a sus propias aspiraciones de liderar el partido y respaldar a Burnham, mientras que el exministro de Energía Ed Miliband ha sido nombrado ministro de Exteriores.
Shabana Mahmood mantiene la cartera de Interior, desde la que ha dirigido la política del Gobierno en materia de migración, mientras que Angela Rayner regresa al Gabinete como ministra de Vivienda tras haber dimitido al infringir el código ministerial al no pagar los impuestos correspondientes por la compra de una vivienda.
Burnham se ha comprometido a abordar la crisis del coste de la vida, estudiar controles de los alquileres y límites a las tarifas de autobús, y elaborar un plan a diez años centrado en reindustrializar el Reino Unido, ampliar la vivienda pública y transferir más competencias desde Londres a las regiones.
El nuevo primer ministro también mantuvo conversaciones telefónicas con el presidente estadounidense, Donald Trump, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el presidente francés, Emmanuel Macron, mientras se prepara para afrontar la desaceleración del crecimiento económico, el elevado coste del endeudamiento y la persistente presión migratoria antes de las próximas elecciones generales, previstas para 2029.