Los muchachos de Luis de la Fuente recorrieron Madrid en un autobús con el lema 'Reyes del Mundo' tras ganar el Mundial de 2026 a Argentina. El Gobierno cifró a los asistentes en torno a los dos millones de personas entre Zarzuela, Moncloa y Cibeles.
Madrid amaneció ayer teñida de rojo. Menos de 24 horas después de levantar la segunda Copa del Mundo de su historia, la selección española recorrió el centro de la capital subida a un autobús descapotable con el lema 'Reyes del Mundo' y dos estrellas doradas pintadas en el lateral.
Los jugadores bailaron y cantaron por las calles de Madrid ante aficionados eufóricos, las estimaciones del Gobierno hablan de cerca de dos millones de personas congregadas en la capital para ver a los jugadores, muchas vestidas de rojo, oro y con la ya famosa equipación blanca que ha hecho furor entre los seguidores del equipo. La jornada arrancó en el Palacio de la Zarzuela y se cerró, ya con música en directo, en la Plaza de Cibeles.
Los reyes Felipe y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, recibieron uno a uno a los campeones en La Zarzuela, en un ambiente de apretones de manos y felicitaciones antes de que arrancaran los actos institucionales. Desde allí, la comitiva pasó por Moncloa para encontrarse con Pedro Sánchez y trabajadores, y familia, del Gobierno y enfiló hacia el centro, donde miles de aficionados llevaban horas esperando bajo el calor de julio para no perderse el paso del autobús.
Al llegar a la Zarzuela, el rey Felipe VI dedicó unas palabras a la plantilla por la victoria en el Mundial, con un mensaje breve pero elogioso: "Habéis sido piña, solidarios, generosos" en el camino hacia el título. El destino final fue Cibeles, ya convertida en el escenario habitual de este tipo de celebraciones, donde la fiesta se prolongó hasta bien entrada la noche.
Conciertos y cánticos hasta la madrugada
La celebración en Cibeles no fue solo futbolística. Aitana, Ana Mena, Lola Índigo, Arde Bogotá y Viva Suecia subieron al escenario para amenizar la espera de los aficionados, junto a sesiones de DJ y la actuación de los ganadores del Benidorm Fest 2026.
Fue el cierre musical a una jornada que había arrancado con recepciones oficiales y que terminó con la plaza abarrotada, coreando el nombre de un equipo que ya luce la segunda estrella en el pecho.
En la presentación de la plantilla sobre el escenario de Cibeles, cada jugador salió acompañado por la canción que él mismo había elegido para el momento, en una lista tan variopinta que fue de Julio Iglesias a Bad Bunny. Marc Cucurella, uno de los más aclamados por el público, subió al ritmo de Duki.
Las declaraciones más espontáneas, sin embargo, llegaron después, ya de madrugada, a pie del autobús. Preguntado por el gol que dio el título, Ferrán Torres quiso quitarle solemnidad al momento con un escueto "no me acuerdo", entre risas.
Dani Olmo prefirió pensar en la afición que llevaba horas esperando en la calle, y Mikel Merino, de los últimos en abandonar la fiesta por pararse a firmar autógrafos, resumió el sentimiento compartido: el título lo habían ganado ellos, pero era de todos.