El presidente electo asegura que su equipo de transición observa un descuadre entre las cuentas públicas y los números de la autoridad fiscal del país, pese a que no accederá a su cargo hasta dentro de un mes.
Abelardo de la Espriella no tomará posesión de su cargo como presidente electo de Colombia hasta el 7 de agosto, pero este hecho no le ha impedido anunciar que su equipo de transición se encuentra recopilando pruebas sobre presuntos casos de corrupción que afectarían al Gobierno saliente de Gustavo Petro.
El político de ultraderecha aseguró este domingo que un comité anticorrupción de su futuro Gobierno habría detectado "cientos de irregularidades" en la Administración saliente, a pesar de que falta un mes para que se complete la transición gubernamental y su equipo entre en la Casa de Nariño, la residencia oficial de los presidentes en Colombia. De la Espriella ha amenazado a Petro con presentar varias denuncias contra su Ejecutivo, sin especificar el contenido de las denuncias ni aportar pruebas.
"Hemos encontrado cientos de irregularidades. He ordenado conformar un grupo de abogados que ya está presentando las respectivas denuncias penales, fiscales y disciplinarias para que ninguna ilegalidad cometida contra la patria quede impune", afirmó De la Espriella en sus redes sociales.
Encumbrado con el 49,6% del censo y con menos de un punto porcentual de ventaja sobre el izquierdista Iván Cepeda, el mandatario electo asegura haber hallado, en primer lugar, un descuadre de las cuentas públicas respecto a los datos del Gobierno de Petro y los del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, así como beneficios no difundidos a organizaciones paramilitares y una "crisis humanitaria" en la Sanidad pública colombiana.
El presidente electo aseguró que sus presuntos hallazgos serán divulgados de forma pública por el comité de empalme o de transición mientras trabajan en las querellas correspondientes contra la plataforma de Petro, quien ya afronta varios casos de corrupción en el seno de su familia.
El líder del equipo de transición, Carlos Alonso Lucio, ha asegurado que estas acciones no son una persecución política. Este excongresista militó en el movimiento guerrillero M-19, al igual que Petro, hasta el fin de su actividad en 1990, ejecutando posteriormente un giro ideológico que lo ha llevado a convertirse en una de las figuras más visibles del ultraconservadurismo cristiano y en uno de los principales aliados políticos de De la Espriella.
Petro, que ha declarado que Colombia atraviesa una etapa "fascista", ha anunciado que presentará demandas por delitos contra su honor contra quienes, según afirmó, difamen a su familia, al "progresismo" o a su propia figura. También ha declarado que sus padres han sufrido escraches en sus domicilios de Cajicá y Bogotá.
De la Espriella se reúne con delegados estadounidenses
El nuevo presidente de la nación sudamericana ha hecho públicas unas reuniones con una delegación oficial de la Administración de Donald Trump en la ciudad caribeña de Barranquilla el pasado 3 de julio. El comunicado hecho público por su equipo asegura que el contenido de la reunión se sustentó en torno a la seguridad, el narcotráfico y el comercio entre ambos países.
Trump, en una nueva injerencia durante un proceso electoral extranjero, apoyó explícitamente en segunda vuelta al abogado y empresario ultraderechista. "Debido a sus enormes logros en la vida y a su apoyo político hacia mí, personalmente, es un honor para mí darle a Abelardo mi respaldo total y absoluto", declaró el presidente estadounidense, tras calificar a Iván Cepeda de "marxista de la izquierda radical".
Su valido en Colombia ha manifestado repetidamente su afinidad hacia las políticas de Trump y otros líderes de la ultraderecha latinoamericana como Nayib Bukele, cuyo modelo penitenciario está cuestionado por varias organizaciones de derechos humanos o la Iglesia en El Salvador por la falta de garantías procesales, la poca transparencia de sus instituciones y el riesgo de que se hayan producido detenciones arbitrarias.
De la Espriella ya viajó a EE.UU. durante su campaña electoral para reunirse con congresistas republicanos y con el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau.