La familia de Lorenzo Salgado exige una investigación independiente mientras la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anuncia acciones legales en Estados Unidos tras la muerte del migrante durante un operativo de ICE en Houston.
La familia de Lorenzo Salgado, el ciudadano mexicano abatido el martes por un agente del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) en Houston, exigió este miércoles una investigación independiente sobre el caso y cuestionó la versión oficial de los hechos, al considerar que podría tratarse de un "posible asesinato".
Salgado, de 52 años y originario de Tlatlaya, en el Estado de México, llevaba más de tres décadas viviendo en Estados Unidos, donde dirigía una pequeña empresa de construcción. Según relató su hijo mayor, Ronaldo Salgado, la jornada comenzó como cualquier otra: salió de casa antes de las 6:00 con el almuerzo y el café que le había preparado su esposa para recoger a los trabajadores de su cuadrilla.
Menos de una hora después, recibió varios disparos durante una operación de ICE.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende la agencia migratoria, aseguró que el agente actuó en defensa propia. Según la versión oficial, Salgado embistió con su furgoneta un vehículo de los agentes, ignoró repetidas órdenes para detenerse e intentó atropellar a uno de los funcionarios. El caso será investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Sin embargo, la familia rechaza esa explicación. Ronaldo Salgado afirmó que su padre no habría tratado de escapar de las autoridades migratorias y cree que pudo reaccionar al verse rodeado por vehículos sin distintivos, pensando que iba a ser víctima de un robo.
"Habíamos hecho todo correctamente. Habíamos presentado todos los documentos, acudido a todas las citas y estaba muy cerca de obtener su estatus legal", explicó el hijo, quien aseguró que su padre estaba a punto de regularizar su situación migratoria tras 35 años en el país.
Ronaldo contó que conoció la gravedad de lo ocurrido a través de las redes sociales. Tras recibir una llamada de su madre avisándole de que "algo malo" le había sucedido a su padre durante una operación de ICE, acudió a buscarlo sin éxito hasta que encontró un vídeo difundido en internet.
"Lo reconocí de inmediato. No por su aspecto, sino por su voz, pidiendo ayuda mientras yacía en la calle desangrándose", relató entre lágrimas durante una rueda de prensa. Posteriormente supo que su padre había sido trasladado al hospital Ben Taub de Houston, donde finalmente falleció. "Me enteré de la muerte de mi padre por una noticia en las redes sociales", lamentó.
La organización Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), que acompaña a la familia, reclamó una investigación exhaustiva y comparó este caso con otros recientes en los que agentes federales mataron a personas durante operaciones relacionadas con inmigración.
La muerte de Salgado es el primer caso conocido de una persona abatida por agentes federales que participan en operativos migratorios desde las protestas registradas a comienzos de año en Mineápolis.
Al caer la noche del miércoles, cerca de 2.000 personas participaron en una vigilia en el barrio de Magnolia Park, en Houston, para homenajear a Salgado. Algunos manifestantes recorrieron las calles al grito de "¡ICE fuera de Houston!".
Su hijo quiso cerrar su intervención recordando la vida que su padre había construido durante más de tres décadas en Estados Unidos, donde levantó decenas de viviendas antes de construir la suya propia. "No merecía morir. No merecía quedar reducido a un titular que dijera 'un mexicano abatido por ICE'", afirmó.
Sheinbaum anuncia medidas jurídicas
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció el miércoles que su Gobierno impulsará "medidas jurídicas" en Estados Unidos tras la muerte de Lorenzo Salgado. La mandataria afirmó que el objetivo es ir "más allá de las notas diplomáticas" y de las actuaciones emprendidas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al considerar insuficientes las respuestas recibidas hasta ahora. "No podemos permitir el maltrato", declaró.
Sheinbaum recordó que Salgado es otro de los ciudadanos mexicanos fallecidos durante actuaciones relacionadas con la política migratoria estadounidense y denunció que su única infracción era carecer de documentación para residir en el país.