El choque entre Donald Trump y Pedro Sánchez por el gasto militar volvió a centrar la cumbre de la OTAN, aunque el mandatario estadounidense rebajó después el tono y aseguró que España se había "redimido por completo".
Con Donald Trump, los elogios y las amenazas pueden separarse por apenas unas horas. La disputa con Pedro Sánchez por el gasto en Defensa alcanzó uno de sus momentos de mayor tensión durante la cumbre de la OTAN en Ankara el miércoles, cuando el presidente estadounidense calificó a España de "causa perdida" y llegó a plantear la ruptura de las relaciones comerciales con uno de los aliados históricos de Washington. Pero apenas unas horas después cambió de tono.
Durante el vuelo de regreso a Washington a bordo del Air Force One, Trump aseguró que el Gobierno español "se redimió por completo" y que España había aceptado una "importante solicitud de pago" a la OTAN, sin ofrecer más detalles. "Debo decir que tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo. España fue muy generosa hoy… accedieron a una solicitud de pago importante, y si no lo hubieran hecho, ni siquiera les habríamos hablado", dijo.
En una rueda de prensa celebrada horas antes de la rebaja de tono de Trump, Sánchez aseguró que España ha "cumplido con creces" su compromiso con la OTAN y anunció además el envío de tropas españolas a Finlandia para la misión de las Fuerzas Terrestres Avanzadas de la Alianza. "Hemos alcanzado los objetivos de capacidades fijados para 2026 (...) España ha venido a esta cumbre con los deberes hechos", afirmó.
El pulso gira en torno al gasto militar. Según los últimos datos publicados por la OTAN, España ha incrementado de forma notable su presupuesto de Defensa desde 2014, al pasar de unos 9.000 millones de euros entonces a unos 33.000 millones este año, con una previsión de 35.000 millones para el próximo ejercicio. Pese a ese aumento, Madrid sigue lejos del objetivo del 5% del PIB acordado el año pasado en la cumbre de La Haya.
La Alianza sostiene que los aliados europeos y Canadá han aumentado de forma significativa su gasto básico en Defensa, casi un 20% en 2025 respecto a 2024. También prevé que cinco países cumplan ya en 2026 con la directriz del 3,5% para necesidades básicas de defensa y que 17 alcancen el objetivo del 1,5% para inversiones relacionadas con defensa y seguridad, antes del plazo de 2035.
Las claves del enfrentamiento entre Trump y Sánchez
España, sin embargo, sigue siendo uno de los países señalados por Washington. Las tensiones entre ambos gobiernos se agravaron en junio del año pasado, cuando Sánchez rechazó la exigencia de elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB. Entonces, el presidente español calificó la demanda de "irrazonable y contraproducente" y defendió que cada Gobierno puede decidir legítimamente si está dispuesto a asumir ese sacrificio económico.
La Casa Blanca ha insistido en repetidas ocasiones en que todos los aliados de la OTAN deben "pagar su parte" y asumir una mayor responsabilidad en la defensa europea. Washington incluso ha llegado a amenazar con abandonar la Alianza.
La relación con España se deterioró aún más tras el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán en febrero, cuando el Gobierno español invocó el convenio bilateral de defensa con Washington para vetar el uso de las bases de Rota y Morón en operaciones militares contra Irán.
Pese al aparente acercamiento escenificado por Trump en el vuelo de regreso a Washington, el principal motivo de fricción entre ambos gobiernos permanece intacto. España sigue rechazando el objetivo del 5% del PIB en Defensa, mientras la Casa Blanca mantiene la presión sobre sus aliados para que aumenten su gasto militar y asuman una mayor parte del coste de la seguridad europea.