El mayor Estado archipiélago del mundo celebra hoy su 81º aniversario de independencia mientras la isla centro-meridional, situada en las Sonda menores, acumula decenas de desaparecidos entre los escombros de 1.300 casas afectadas.
Miles de personas siguen esperando ayuda por parte de las autoridades indonesias mientras el país oceánico celebra este lunes su octagésimo primer Día de la Independencia, marcado por un seísmo que deja ya al menos 54 muertos y decenas de heridos.
Muchos han pasado el día llorando o buscando a los suyos tras el fenómeno geológico, que alcanzó hasta 7,7 grados en la escala de Richter. Más de 1.300 viviendas resultaron dañadas cuando el terremoto azotó la provincia de Nusa Tenggara Oriental el sábado, con casi 250 destruidas solo en Flores.
Unas 5.000 personas se han visto obligadas a refugiarse en albergues temporales y 135 han resultado heridas, según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres. Los responsables centran sus esfuerzos en tres regiones que continúan siendo inaccesibles y que son las más afectadas: Manggarai, Manggarai Oriental y Nagekeo.
El gobernador de la provincia declaró el domingo el estado de emergencia por 14 días. El terremoto se produjo a una profundidad de diez kilómetros poco antes de las seis de la mañana del sábado, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, y aunque se emitieron alertas por posibles tsunamis no hubo que lamentar más desastres naturales. Las autoridades han registrado al menos 995 réplicas menores.
Los fotoperiodistas locales describen una devastación generalizada por toda la isla: árboles caídos que provocan bloqueos de carreteras, corrimientos de tierra y casas destrozadas o gravemente dañadas. Varios coches han resultado aplastados cuando los edificios se derrumbaron durante el terremoto. Para muchos residentes, el desastre revive recuerdos del potente terremoto (y posterior tsunami) que azotó Flores en 1992, causando la muerte de unas 2.500 personas.
"Mi casa ahora es solo escombros", expresa Rasyid Jafar, un comerciante de ropa en la aldea de Reo, la zona más afectada en la regencia de Manggarai. "Necesitamos alimentos, medicinas y agua potable con urgencia". Más de 3.500 militares y policías han sido desplegados en la zona del desastre y se han enviado 275 toneladas de ayuda, aunque las dificultades logísticas han ralentizado las entregas a algunas comunidades gravemente afectadas. Los supervivientes reclaman así mismo utensilios para cocinar.
Indonesia, un archipiélago de más de 17.000 islas, es propenso a terremotos y erupciones volcánicas debido a su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico, un arco en forma de herradura que rodea todo el perímetro del océano -desde Nueva Zelanda hasta la Patagonia chilena- y que ha condicionado la creación y geología actual de naciones enteras, como Japón.
En 2018, un terremoto de magnitud 7,5 provocó un tsunami en la isla de Sulawesi que causó la muerte de más de 4.400 personas, además de uno hace justo un año de menor magnitud que dejó al menos 29 heridos. En 2004, un terremoto de magnitud 9,1 frente a las costas de Sumatra desató un tsunami que causó la muerte de unas 230.000 personas en una docena de países, casi 170.000 solo en la provincia de Aceh.