Abu Dabi anunció la suspensión tras el lanzamiento de dos misiles balísticos iraníes el martes, rompiendo lazos con un socio clave mientras el flujo de crudo por Ormuz cae a menos de una cuarta parte del nivel previo a la guerra.
Los Emiratos Árabes Unidos han suspendido todo el comercio, los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Irán hasta nuevo aviso, rompiendo los lazos económicos con su vecino después de que una nueva andanada de misiles tuviera como objetivo al país.
"A la luz de las escaladas regionales ... todo el comercio, los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Irán han quedado suspendidos hasta nuevo aviso", declaró Afra Al Hameli, directora del Departamento de Comunicación Estratégica del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Al Hameli afirmó que los Emiratos Árabes Unidos seguían firmemente comprometidos con la protección de la integridad del sistema financiero internacional, de acuerdo con el derecho internacional y los máximos estándares globales.
También rechazó las acusaciones sobre la situación de la relación económica entre ambos países y reiteró el compromiso de los Emiratos con el diálogo, la cooperación y la integración regional.
A primera hora del martes, Abu Dabi afirmó que Irán había disparado dos misiles balísticos contra el país, aunque después matizó que la andanada iba dirigida contra la navegación comercial. Ambos cayeron al mar, uno de ellos dentro de aguas territoriales emiratíes.
Teherán ha negado haber tenido como objetivo a los Emiratos Árabes Unidos. El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, "rechazó categóricamente la afirmación de los Emiratos Árabes Unidos de que Irán hubiera lanzado un misil contra ese país".
La guerra estalló el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, que a continuación lanzó ataques diarios con misiles y drones contra objetivos en países vecinos.
Qué se está suspendiendo
Los Emiratos Árabes Unidos, donde reside una importante comunidad iraní, habían sido uno de los principales socios comerciales de Irán, sometido a sanciones, al menos hasta el estallido de la guerra.
El anuncio del martes supone la última medida emiratí contra Teherán, después de que al inicio de la guerra se llamara a consultas al embajador y se cerraran escuelas y un hospital vinculados a Irán.
La suspensión afecta a las operaciones directas. No aclara si también alcanza al dinero canalizado a través de terceros países.
En junio de 2025, la Oficina de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos advirtió a los bancos de que redes iraníes crean empresas pantalla en terceros países, a menudo aprovechando las zonas francas que ofrecen condiciones favorables para constituir sociedades.
Afirmaba que los actores iraníes utilizan habitualmente compañías de comercio general registradas en zonas francas comerciales de los Emiratos Árabes Unidos y empresas de Hong Kong que operan con bancos en China a través de cuentas de no residentes, con contrapartes comerciales principalmente en Singapur y Hong Kong.
Horas después del anuncio, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas iraníes, Ali Abdollahi, advirtió a los países del Golfo de que no ayuden a Estados Unidos y afirmó que "cualquier ayuda o facilitación prestada a las fuerzas armadas agresoras de Estados Unidos equivale a participar en la operación militar estadounidense", según la agencia de noticias Mehr.
La región del Golfo alberga una presencia militar estadounidense constante y en algunos casos permanente, también en los Emiratos Árabes Unidos.
Desde el inicio de la guerra muchos países de Oriente Medio han asegurado que no permitirán que Estados Unidos utilice su territorio como plataforma de lanzamiento, pero Abdollahi puso en duda esas garantías.
"Parece poco probable que un número tan elevado de aeronaves militares, en particular aviones cisterna, pueda estar presente en bases de la región sin conocimiento de los países anfitriones", señaló, y añadió que los países del Golfo "deben saber que conocemos perfectamente la situación".
Según informaciones de prensa, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin habrían atacado objetivos dentro de Irán en represalia por las agresiones en el Golfo. Estos países lo han negado en su mayoría.
Piratería en el estrecho
En las últimas semanas se ha atacado en repetidas ocasiones a petroleros de ADNOC, la compañía estatal emiratí de hidrocarburos. El 8 de agosto, el Ministerio de Asuntos Exteriores informó de que un misil había alcanzado un buque de ADNOC que cruzaba el estrecho de Ormuz. El 14 de agosto señaló que otros dos buques de ADNOC habían sido objeto de ataques mientras transitaban por el estrecho. No se registraron víctimas en ninguno de los ataques.
En ambos comunicados, Abu Dabi calificó los ataques de "violación flagrante" de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la libertad de navegación y afirmó que "atacar a la navegación comercial y utilizar el estrecho de Ormuz como instrumento de coerción o chantaje económicos constituye actos de piratería por parte de los Guardianes de la Revolución iraníes".
El ministerio exigió a Teherán que detuviera los ataques, se comprometiera a un alto el fuego inmediato y reabriera el estrecho de forma completa e incondicional.
Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz, por el que deben pasar los buques que salen de la mayoría de los puertos emiratíes, y el acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán para reabrir el corredor se ha venido abajo.
El lunes, Jared Kushner, yerno y enviado del presidente estadounidense Donald Trump, afirmó que Washington y Teherán mantenían "conversaciones muy positivas y activas". El martes, Trump lo desmintió.
"No hay conversaciones en curso, ni previstas, con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente en vigor", escribió en las redes sociales, en referencia al contrabloqueo estadounidense de los puertos iraníes.
El volumen de crudo que atravesó el estrecho de Ormuz fue de una media de 4,9 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de este año, frente a 21,6 millones al día en el último trimestre de 2025.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos prevé que los flujos sigan fuertemente restringidos hasta agosto y que se recuperen de forma gradual a partir de septiembre.
Calcula que las paradas de producción en Oriente Medio ascendieron en julio a una media de 5,5 millones de barriles diarios y no espera que los niveles de producción y los patrones comerciales vuelvan a su situación anterior al conflicto antes de comienzos de 2027.
Pronostica un precio del Brent de 85 dólares por barril para el tercer trimestre, 11 dólares por encima de su estimación anterior.