EE.UU. reconoce la administración británica de las islas Malvinas, pero se mantiene neutral ante las reclamaciones de soberanía enfrentadas.
El presidente estadounidense Donald Trump ha sugerido que Washington podría no apoyar al Reino Unido en caso de un eventual conflicto con Argentina por las islas Falkland.
En declaraciones a 'GB News', según recogió la 'BBC', Trump criticó al Reino Unido por su respuesta a la guerra de Estados Unidos con Irán y afirmó que el país "no había estado ahí para ayudarme".
Más tarde admitió que las Fuerzas Armadas estadounidenses no habían necesitado la ayuda británica. Las declaraciones de Trump llegan mientras el presidente argentino Javier Milei reaviva la histórica reivindicación de su país sobre las islas Malvinas.
Trump reabre el debate sobre la soberanía de las Malvinas y el gasto en Defensa
Milei anunció que abordaría lo que calificó como el "tema SAGRADO para los argentinos: la causa Malvinas" en un discurso televisado la noche del jueves. "Qué causa más importante y estratégica para los intereses vitales de la Nación podría haber que la causa Malvinas?", escribió en X.
El lunes, Trump afirmó que Estados Unidos estaba revisando su posición sobre las Malvinas, después de informaciones según las cuales Washington podría cuestionar la soberanía británica sobre el territorio si el Reino Unido no incrementa su gasto en defensa.
Según informó la semana pasada el 'Daily Telegraph', esta posible medida figura entre las opciones que estudia el Pentágono para instar a los aliados de la OTAN a cumplir sus compromisos de gasto en Defensa.
Trump evita aclarar su postura mientras la disputa sigue abierta
"Siempre reviso cada posición. Esa es solo una de muchas", dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval cuando se le preguntó si Estados Unidos estaba revisando su postura sobre las Malvinas.
Preguntado si quería que el Gobierno del recién nombrado primer ministro británico Andy Burnham incrementara sus compromisos de gasto en Defensa, Trump respondió: "El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán".
Más de cuatro décadas después de la guerra de las Malvinas de 1982, la disputa de soberanía entre el Reino Unido y Argentina sigue siendo un foco de tensión. El conflicto de 1982 comenzó cuando fuerzas argentinas invadieron el territorio británico de ultramar, lo que llevó a la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher a enviar una fuerza naval para recuperar las islas.
La cuestión reapareció en el Mundial de fútbol, cuando los jugadores de Argentina mostraron una pancarta con el lema "Las Malvinas son argentinas" tras su victoria por dos a uno en semifinales frente a Inglaterra. La FIFA multó posteriormente a la Asociación del Fútbol Argentino con 321.000 dólares (276.000€).