En Portugal, la temperatura puede acercarse a los 38 °C en el Alentejo y el valle del Tajo. La causa es un anticiclón al norte de las Azores.
Portugal registrará un gradual aumento de las temperaturas a partir de este sábado, con un tiempo más cálido de lo habitual para esta época del año. El aviso procede del Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) (fuente en portugués), que incluso apunta a la posibilidad de una ola de calor.
"Este episodio de tiempo cálido se caracterizará sobre todo por su duración, con una elevada probabilidad de llegar a configurar una ola de calor en buena parte del territorio", señala el IPMA en un comunicado.
El documento explica que se considera ola de calor cuando "en un periodo de seis días consecutivos la temperatura máxima del aire es superior en 5ºC al valor medio de las temperaturas máximas diarias".
Así, se espera que las temperaturas puedan alcanzar más de 30ºC en el territorio continental. En algunos puntos, como Lisboa y el valle del Tajo, podrían incluso acercarse a los 38ºC.
Las temperaturas mínimas también van a subir, y se mantendrán por encima de los 20ºC en algunas zonas del Alto Alentejo, Beira Baixa, el valle del Tajo y el sotavento algarvio.
"Aunque los valores previstos de temperatura máxima serán inferiores a los registrados en algunos episodios de este verano, estarán sustancialmente por encima de los valores medios para la segunda quincena de septiembre", señala el comunicado.
El episodio de calor se debe "a la influencia de un anticiclón situado al norte de las Azores, que se extiende en forma de dorsal hasta el golfo de Vizcaya". Este anticiclón transportará "una masa de aire de origen continental, cálida y seca, sobre la península Ibérica".
En julio, Portugal ya había registrado temperaturas anómalas, con avisos rojos en la mayor parte del país y la declaración de una situación de alerta por parte del Gobierno. Una situación que se extendió al resto del continente europeo durante el mes de julio.
Un informe de la organización sin ánimo de lucro Climate Central concluyó que el continente fue "la zona más anormalmente cálida del planeta". Casi nueve de cada diez europeos vivieron un mes completo de "calor peligroso".