La industria aeronáutica debería acelerar su transición hacia los aviones eléctricos mediante normas similares a las aplicadas al sector del automóvil, sostiene el investigador neerlandés Maarten Steinbuch, que también pone fecha a la llegada de los primeros vuelos eléctricos de pasajeros en Europa.
Los Países Bajos están empujando al mundo hacia el vuelo eléctrico más deprisa que la mayoría de países europeos.
Uno de los primeros aviones de pasajeros del mundo propulsados por baterías lo está construyendo la start-up neerlandesa Elysian Aircraft. El desarrollo va muy avanzado: "Habrá seis motores. Y tenemos puntas de ala plegables para adaptarnos a la infraestructura actual de las puertas de embarque de los aeropuertos, porque las alas son muy grandes", explica el cofundador Daniel Jacobson.
Reducir las emisiones de combustibles fósiles es el reto más urgente al que se enfrenta el mundo, y la aviación tiene una gran parte de responsabilidad. "Si podemos transportar a 90 pasajeros en un principio 800 kilómetros y más adelante 1.000 kilómetros, se pueden reducir a cero las emisiones de la mitad de los vuelos del mundo", sostiene Jacobson. "Eso es una cantidad muy grande de actividad aérea en el mundo. Y se reducen las emisiones totales del sector aeroespacial en un 20%".
¿Debe la Unión Europea apoyar los vuelos eléctricos? ¿Qué pueden aprender los aviones eléctricos de los vehículos eléctricos? ¿Cuándo podrán los pasajeros de a pie volar en un avión eléctrico?
'Euronews Earth' ha entrevistado a Maarten Steinbuch, reputado profesor de Ingeniería Mecánica en la Universidad Tecnológica de Eindhoven, para conocer su visión experta sobre el futuro del vuelo eléctrico.
No podemos dejar en manos de las aerolíneas la reducción de sus propias emisiones
La aviación contribuye en un 6% al calentamiento global, si se tienen en cuenta el CO2 y otras emisiones. En los países ricos, la aviación es responsable de una cuota mucho mayor, según datos a los que ha tenido acceso el colectivo Stay Grounded.
El sector de la aviación es, por supuesto, consciente de su impacto y ha hecho promesas para reducir sus emisiones. La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la agencia de la ONU responsable de regular la aviación internacional, adoptó el objetivo de "crecimiento neutro en carbono a partir de 2020". Sin embargo, las emisiones de CO2 de la aviación internacional han aumentado desde 2020, ya que el objetivo se centra en compensar las emisiones de CO2 del sector en lugar de comprometerse a una reducción real de las emisiones.
Climate Action Tracker califica el objetivo de crecimiento neutro en carbono desde los niveles de 2020 de la OACI como "altamente insuficiente".
La Comisión Europea, explica el profesor Steinbuch, se centra en ayudar a la "aviación actual" a "ser lo más sostenible posible". Pero en lugar de ayudar a los aviones actuales a reducir las emisiones que generan, la Comisión debería apoyar un giro hacia aviones de emisiones cero, los eléctricos. "Todavía no se presta suficiente atención a provocar una revolución en la electrificación del espacio aéreo. Así que, por ahora, se trata más de una evolución y no todavía de una revolución".
¿Podrían los aviones eléctricos ser tan habituales como los coches eléctricos?
Los vehículos eléctricos se han adoptado en toda Europa más rápido de lo que muchos preveían. Las ventas crecieron año tras año de 2020 a 2025, y en 2025 uno de cada cuatro coches vendidos en el mundo era eléctrico, según la Agencia Internacional de la Energía. Como resultado, alrededor del 5% del parque automovilístico mundial está ahora electrificado, lo que desplazó 1,2 millones de barriles de petróleo al día en 2025.
Este cambio no se produjo por arte de magia, sino porque se ejerció presión sobre las compañías automovilísticas mediante políticas públicas. "He visto, en la electrificación de los coches particulares, que fijar fechas estrictas en las que los fabricantes de coches debían tener disponible un número suficiente de modelos eléctricos ayudó de verdad", explica el profesor Steinbuch.
Considera que, si se impusieran requisitos similares a los fabricantes de aviones, podríamos ver cambios reales. "Necesitamos una legislación que diga que una parte de la flota deberá estar electrificada en tal o cual año. Empujar también por esa vía legislativa".
La Comisión Europea también tiene que acelerar la certificación de los nuevos diseños de aviones. La seguridad debe ser la "primera, segunda y tercera" prioridad, por supuesto, pero "ayudaría que la Comisión Europea pusiera un poco más de empeño para que esos procesos pudieran acelerarse y dar margen a las 'scale-ups' para desarrollar tanto la infraestructura para la electrificación de los vuelos, como la fabricación y las start-ups que construyen nuevos aviones".
¿Cuándo estarán al alcance de todo el mundo los vuelos eléctricos?
Al ver que los propietarios de las aerolíneas de bajo coste se han convertido en millonarios influyentes, puede resultar difícil imaginar que la aviación pierda su dominio del mercado.
Pero el profesor Steinbuch asegura que hay muchos motivos para ser optimistas y pensar que los vuelos eléctricos serán habituales en un futuro no demasiado lejano, y que hay un componente clave.
"No es un sueño, es muy real y la parte más importante del desarrollo son las baterías. Las baterías son el elemento clave. En todo el mundo se gastan miles de millones de euros y dólares en desarrollo. ¿Por qué? Porque todo el mundo sabe que las baterías son el Santo Grial de la transición tanto en la movilidad como en la energía".
Las baterías son tan decisivas porque alimentan los aviones eléctricos, y su duración determina hasta qué distancia pueden volar. "Si llegan al mercado baterías de estado sólido con el doble de capacidad, hasta 500 vatios-hora por kilogramo, el vuelo eléctrico atraerá el interés de mucha más gente. Y ese momento llegará pronto".
¿Cuándo? "Creo que en 2032 o así, dentro de unos seis años, podríamos ver los primeros aviones con un alcance de 500 km para carga y pasajeros, de cinco plazas, así que a una escala muy pequeña, pero aun así será un inicio para fines especializados". Tres años después, en 2035, "podríamos ver aviones de nueve plazas, quizá de 20 plazas, volando con un alcance de 500 kilómetros. Los aparatos de 80 o 90 plazas estarán más cerca de 2040, o incluso más tarde".