Ante el creciente riesgo de escasez de gasóleo y queroseno, Suiza estudia reducir de 120 a 80 km/h la velocidad máxima en autopistas como medida de emergencia. La propuesta aún no ha sido aprobada y solo se aplicaría en caso de una crisis grave de abastecimiento.
Quienes viajan en coche por Suiza conocen la norma: en las autopistas, el límite general de velocidad es de 120 km/h. Sin embargo, según informa el Automóvil Club Alemán (ADAC), Suiza estudia reducir temporalmente la velocidad máxima a 80 km/h en las autopistas de todo el país ante posibles problemas de suministro de gasóleo y combustible de aviación.
La medida no respondería a motivos de seguridad vial, sino que formaría parte de los mecanismos estatales de gestión de crisis.
Un suministro de combustibles cada vez más comprometido
Suiza depende en gran medida de las importaciones y del buen funcionamiento de las rutas de transporte para abastecerse de productos petrolíferos. Actualmente, confluyen varios factores que dificultan el suministro. Según el organismo federal encargado del abastecimiento económico del país, la situación es especialmente delicada en el caso del gasóleo. El suministro de queroseno también está en riesgo.
El Rin desempeña un papel fundamental en el abastecimiento: normalmente, grandes cantidades de productos petrolíferos llegan en barco desde Róterdam hasta Basilea. Sin embargo, el bajo nivel del agua está dificultando la navegación fluvial. A ello se suman incidencias en otras rutas de suministro y retrasos en el transporte.
Suiza ya ha recurrido a parte de las reservas estratégicas que está obligada a mantener por ley. Estas existencias están destinadas a garantizar el suministro durante un periodo limitado en caso de crisis. Su utilización parcial indica que las autoridades consideran que la situación reviste cierta gravedad.
Un límite de 80 km/h reservado para situaciones de emergencia
Según las informaciones disponibles, la Oficina Federal para el Abastecimiento Económico del País (BWL, por sus siglas en alemán) ha remitido a distintos departamentos de la Administración federal una propuesta para limitar temporalmente la velocidad, con el fin de recabar sus opiniones.
La medida no se aplicaría de forma preventiva ni únicamente por el encarecimiento del combustible, sino que solo se contemplaría en caso de escasez grave.
Según la información de las autoridades difundida por la radiotelevisión pública suiza (SRF), para llegar a ese escenario tendría que haberse utilizado una parte significativa de las reservas obligatorias y las medidas voluntarias de ahorro tendrían que resultar insuficientes.
En una situación de crisis, el Consejo Federal suizo podría aprobar con relativa rapidez una limitación de velocidad de este tipo.
¿Por qué conducir más despacio ahorra combustible?
La explicación es sencilla: cuanto más rápido circula un coche, mayor es la resistencia del aire, que aumenta de forma desproporcionada con la velocidad. Por tanto, el motor necesita más energía para mantener velocidades elevadas.
Reducir la velocidad de 120 a 80 km/h puede disminuir considerablemente el consumo de combustible. Además del ahorro inmediato, la medida podría tener un efecto de concienciación: ayudaría a que la población tomara conciencia de las dificultades de abastecimiento y fomentaría nuevos esfuerzos para reducir el consumo.
¿Qué supondría para los conductores alemanes?
Si finalmente se estableciera un límite de 80 km/h, la medida afectaría especialmente a quienes recorren largas distancias por Suiza. Los conductores que atraviesen el país para viajar a Italia o a destinos turísticos de los Alpes, por ejemplo, tendrían que calcular trayectos más largos.
Suiza sanciona con especial dureza determinadas infracciones por exceso de velocidad. Con un límite de 80 km/h en autopista, superar la velocidad máxima en apenas 26 km/h podría acarrear una amonestación oficial. Quienes circulen al menos 31 km/h por encima del límite se arriesgarían a la retirada del permiso de conducir durante un mes como mínimo. Si el exceso alcanza los 35 km/h, la retirada podría prolongarse durante al menos tres meses.
Estas consecuencias también afectarían a los conductores alemanes. Las autoridades suizas pueden prohibirles conducir en su territorio. Aunque el permiso expedido en Alemania seguiría siendo válido, sus titulares no podrían circular por Suiza mientras durase la prohibición.
Las sanciones pueden ser especialmente graves en los casos de exceso de velocidad extremo. Si se supera en al menos 60 km/h un límite de 80 km/h y se cumplen los demás requisitos del denominado 'Raserartikel', la legislación suiza contempla penas de prisión de entre uno y cuatro años, una prohibición de conducir de al menos dos años y, en determinados casos, la confiscación del vehículo.
El 'Raserartikel' también afecta a los conductores extranjeros
Las normas suizas contra la conducción temeraria se aplican con independencia de la nacionalidad del conductor. Por tanto, los ciudadanos alemanes también pueden enfrentarse a responsabilidades penales en Suiza por excesos de velocidad extremos.
Las sanciones pueden incluir penas de prisión de entre uno y cuatro años, la prohibición de conducir en territorio suizo y, bajo determinadas condiciones, la confiscación del vehículo. Tener un permiso de conducir alemán y residir en Alemania no exime de estas consecuencias.
No obstante, una pena de prisión impuesta en Suiza no se ejecuta automáticamente en Alemania. Bajo determinadas condiciones jurídicas, es posible el traslado de una persona condenada para que cumpla la pena en otro país.
Las multas, en cambio, pueden cobrarse de forma transfronteriza desde mayo de 2024, gracias a un acuerdo entre Alemania y Suiza.
Coches eléctricos: una cuestión todavía sin resolver
Por ahora no está claro si una eventual limitación de velocidad afectaría también a los coches eléctricos.
Desde el punto de vista del ahorro de combustibles fósiles, no sería estrictamente necesario, ya que estos vehículos no consumen gasolina ni gasóleo. Sin embargo, un límite uniforme podría resultar conveniente por motivos de seguridad vial y para facilitar los controles.
De momento, no existe una normativa definitiva al respecto.
Una medida excepcional ante una posible crisis energética
La propuesta que estudia Suiza llama la atención porque el límite de 80 km/h se plantea como una respuesta temporal a una posible crisis de abastecimiento, y no como una medida habitual de regulación del tráfico.
El país ya ha aplicado en el pasado límites temporales de 80 km/h en las autopistas, aunque entonces lo hizo para proteger la calidad del aire. Durante el invierno de 2006 se adoptaron medidas similares ante los elevados niveles de partículas finas en suspensión. Según una evaluación del cantón de Zúrich, el volumen de tráfico se redujo entonces alrededor de un 10%.