Miguel Ángel Pérez Laguna viajaba en el último vagón del AVE que el 28 de octubre impactó contra un tren Iryo a la altura de la localidad toledana de Urda. Ahora, cuenta su historia a 'Euronews' por si "pudiera ayudar a la gente".
El AVE había vuelto a arrancar hacía ocho o diez minutos cuando Miguel Ángel Pérez Laguna notó el frenazo. Después vino un "ruido gigantesco de hierros juntándose, muy agudo", y unos ocho segundos en los que el tren iba dando botes, como si se saliera de la vía. Tras todo esto el vagón empezó a inclinarse. "Ahí sí fue el susto más grande, porque ahí yo pensé que esto se acababa", recuerda este superviviente del accidente de Urda (Toledo), que viajaba en el último coche del AVE 2080 de Renfe.
Era el miércoles 28 de octubre, poco antes de las 9:00. Pérez Laguna, director de comunicación de CTX, iba a Sevilla por trabajo, a la grabación de una gala para 'Canal Sur'. Tenía billete en el coche 5 o el 6, pero lo cambió por una ventanilla en el 1, que tiene los asientos más amplios y ese día iba en la cola del tren. "Lo cogí de pura suerte", dice. Dos compañeras del área técnica viajaban en los coches 2 y 3 que por suerte, salieron con vida.
El AVE, con casi 400 viajeros, se empotró contra la cola del Iryo 6076, que estaba parado ante la señal de entrada de la estación de Urda. El choque mató a 69 personas y dejó más de 200 heridos de los cuales 15 siguen ingresados en hospitales de Castilla-La Mancha, dos de ellos en la UCI, según el Gobierno regional. Es el segundo accidente mortal de la alta velocidad española este año, después del de Adamuz (Córdoba), donde murieron 46 personas en enero.
"Aquí pasa algo raro"
Un cuarto de hora antes del choque, el AVE se había detenido. Pérez Laguna lo llama "la típica parada técnica", de esas a las que el viajero habitual ya está acostumbrado. Por la megafonía del tren a los pasajeros les dijeron que había "sobrecarga en la vía". Reconoce que ahora está "muy paranoico con todo esto", pero asegura que algo no le cuadró. "Llámalo intuición. Oye, aquí pasa algo raro. Hay muchos trenes en la vía". No sabían que delante había otro tren parado: "Ni idea, ni idea".
Sus tiempos se parecen mucho a los que maneja la investigación del accidente de Urda. Según la nota preliminar de la Aitat, el organismo que lleva la investigación técnica, el LZB, el sistema que supervisa la señalización en la línea Madrid-Sevilla, se averió a las 8:31. Desde entonces los trenes circularon con bloqueo de señalización lateral, y el centro de control de Adif en Atocha y los maquinistas se pasaban las instrucciones por teléfono. El choque llegó a las 8:53, 22 minutos después. La Aitat calcula que el AVE iba a entre 160 y 200 kilómetros por hora, a falta de confirmarlo con los registradores.
La causa judicial la instruye el Tribunal de Instancia número 2 de Orgaz. La Fiscalía Europea ha abierto además, de oficio, una investigación por un posible fraude con fondos comunitarios destinados a la seguridad, la señalización y las comunicaciones de la línea. El ministro de Transportes, Óscar Puente, dimitió el martes al final de su comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso.
"Vámonos que igual viene otro tren"
Cuando el tren se paró del todo, en el coche 1 nadie gritó. "Fueron unos segundos de mirarnos todos", cuenta. Allí los asientos no salieron despedidos, como sí pasó en otros vagones. Los viajeros se preguntaban unos a otros si estaban bien y qué había pasado. Durante unos segundos esperaron algún aviso para desalojar, pero no llegó.
Pérez Laguna miró por la ventanilla de la derecha y vio dos vagones destrozados. En ese momento no sabía de qué tren eran, y luego se enteró de que eran del Iryo. Lo primero que hizo fue grabar un vídeo y mandárselo a su padre, que también trabaja en la radio, para que no pensara que era una broma. "Mira, hemos chocado. Esto no es coña", le dijo.
Alguien gritó "vámonos, que a lo mejor viene otro tren detrás". Un pasajero rompió una ventanilla con el martillo de emergencia. Pérez Laguna abrió "a duras penas" la puerta interior del coche, y otro chico consiguió abrir la de fuera.
Una vez fuera sólo había gravilla y piedras. Ayudo a otros viajeros a bajar las maletas y fue ofreciendo su móvil para hacer llamadas ya que aún contaba con batería. Recuerda que a los cinco minutos la Guardia Civil ya estaba rompiendo la alambrada que protege el acceso a las vías para que pudieran salir al campo y cuando lo hicieron, se dieron cuenta de "la magnitud del desastre".
De esas horas le quedan imágenes sueltas, como un hombre que salía con la camisa ensangrentada o un vagón metido en diagonal en la vía, "como si lo hubieran clavado". Y los gritos. Cuando llegaron las ambulancias, los sanitarios les pidieron que no se acercaran y que atendieran a quienes tenían al lado.
Ahora el siguiente paso es la terapia. La primera sesión de grupo, con otros afectados por el accidente, la describe como "devastadora" y que ahora, como psicólogo de formación, intenta aplicar lo que sabe para "darle sentido al sinsentido".
Tanto él como el resto de afectados pueden solicitar desde este viernes las ayudas del real decreto ley aprobado el 3 de noviembre, que moviliza 30 millones de euros. Son unos 72.121 euros por fallecido y entre 2.404 y 84.141 euros por lesiones, según la gravedad, a lo que se suma un adelanto de las indemnizaciones del seguro de responsabilidad civil por la misma cantidad. Las bajas laborales por el accidente contarán como accidente de trabajo. El plazo acaba el 5 de febrero de 2027, y las solicitudes se pueden hacer en persona o por la sede electrónica del Ministerio.
"Esos escalones me aterran"
Cuando le preguntan si volverá a coger un tren, contesta que no lo sabe. "Para serte transparente, te digo que no lo sé". Lo que más le asusta no es ir sentado en el vagón, sino entrar en él. Habla de los escalones de entrada (o salida) al anden: "Esos escalones son los que me aterran ahora mismo. Si lo pienso, me da mucha ansiedad". También sabe que no le queda otra que enfrentarse a ellos. "Es evidente que no voy a poder evitar el tren toda mi vida, así que tendré que trabajar en ello".