Las empresas han advertido a los padres que dejen de usar determinados lotes de leche de fórmula, ante la preocupación de que contengan la toxina cereulida.
Las firmas francesas Danone y Nestlé continuaron a la baja en bolsa el miércoles tras una crisis de seguridad relacionada con la leche de fórmula para bebés.
Hacia el mediodía en Europa, las acciones de Danone cedían un 0,48%, mientras que las de Nestlé bajaban un 0,33%.
Varias autoridades nacionales han lanzado sus propias advertencias tras el anuncio inicial de retirada realizado por Danone el pasado viernes.
La firma francesa dijo que retiraba del mercado "un número muy limitado de lotes concretos" de leche infantil, ante el temor de que pudieran estar contaminados con una toxina peligrosa. La cereulida, la sustancia en cuestión, puede provocar náuseas y vómitos.
La retirada se produjo después de que Nestlé, uno de los competidores de Danone, anunciara a principios de enero que sacaría de las estanterías lotes concretos de su leche de fórmula para bebés.
Esta acción global siguió a una retirada menor en diciembre, cuando la cereulida se detectó por primera vez en una planta de Nestlé en Nunspeet, Países Bajos.
Los analistas calculan que la retirada podría costar a Nestlé más de 1.000 millones de euros, aunque la compañía asegura que no prevé un impacto financiero significativo. Aun así, la empresa trabajará para mejorar su imagen pública y disipar las dudas sobre la seguridad de sus productos.
Las contaminaciones detectadas por las compañías se han rastreado hasta un único proveedor chino de aceite de ácido araquidónico, un ingrediente clave en las fórmulas infantiles de gama alta.
La empresa privada Lactalis también se ha visto afectada, junto a firmas más pequeñas como Vitagermine y Hochdorf Swiss Nutrition.
Las autoridades francesas investigan actualmente la muerte de dos bebés que habrían consumido leche infantil de Nestlé afectada por las retiradas debidas a contaminación por cereulida. Por el momento no se ha establecido ningún vínculo causal.
"Seguimos la evolución con la debida atención y estamos plenamente a disposición de las autoridades, cooperando con total transparencia", afirmó la semana pasada un portavoz de Nestlé.
La leche infantil aporta alrededor del 21% de los ingresos del grupo Danone, según los analistas de Bernstein. En el caso de Nestlé, la categoría representaría en torno al 5%.
En su comunicado de retirada, Danone subrayó que "no hace concesiones en seguridad alimentaria", y añadió que su prioridad "es garantizar que los padres y los profesionales sanitarios puedan seguir confiando en la seguridad y la calidad de nuestros productos de leche infantil".
Al pedir disculpas por la retirada, Nestlé afirmó que la medida está "en línea con estrictos protocolos de calidad y seguridad del producto".