El mercado de la vivienda cerró 2025 con 714.237 compraventas, un 11,5% más que el año anterior y la cifra más alta desde 2007. Los precios también batieron récords: 2.230 euros por metro cuadrado.
El año 2025 ha dejado un dato que no se veía desde antes de la crisis financiera: España vendió más de 714.000 viviendas, superando las marcas alcanzadas en los últimos años y acercándose, aunque sin igualar, a los volúmenes del boom inmobiliario. Lo llamativo es que esto ocurre en un entorno de precios al alza.
Según el INE, el metro cuadrado cerró el año a 2.230 euros de media, un 13,1% más que en 2024 y el valor más alto de toda la serie histórica. Dicho de otro modo: se compra más y más caro.
Detrás de este comportamiento hay un desequilibrio estructural que los analistas llevan tiempo señalando. La demanda, impulsada por el crecimiento demográfico, la llegada de población extranjera y la formación de nuevos hogares, supera con claridad a una oferta que no ha sido capaz de responder al ritmo necesario.
El resultado es un mercado tensionado donde la escasez de producto empuja los precios y, paradójicamente, también acelera las decisiones de compra entre quienes temen que esperar salga más caro.
El peso de la segunda mano y el repunte de la obra nueva
Más del 78% de las operaciones del año correspondieron a vivienda usada, con 558.327 compraventas y un crecimiento del 10,3%. Es el segmento que mueve el grueso del mercado y probablemente seguirá haciéndolo mientras la promoción nueva no coja velocidad suficiente.
Precisamente la obra nueva fue la gran sorpresa del ejercicio. Con 155.910 transacciones y un avance del 16,1%, registró su mejor dato desde 2011. Aun así, su peso relativo sigue siendo modesto, apenas uno de cada cinco pisos vendidos es nuevo, y no parece suficiente para aliviar la presión sobre los precios a corto plazo.
Un año de vaivenes mensuales con balance positivo
La evolución mes a mes estuvo lejos de ser uniforme. El arranque fue fuerte, subidas del 11% en enero y del 40,6% en marzo, pero el año también tuvo sus tropiezos: agosto registró una caída del 3,4%, la primera tras trece meses consecutivos al alza, y octubre volvió a bajar un 2,5%.
Pese a esos altibajos, el cierre del año fue sólido. Diciembre sumó 54.148 operaciones con una subida anual del 7,9%, la cifra más alta para ese mes desde que el INE comenzó a registrar estos datos en 2007. Por comunidades autónomas, Castilla y León lideró el crecimiento anual con un 18,9%, mientras que la Comunidad Foral de Navarra fue la que menos creció, con un 2,2%.
En diciembre, Cantabria y Navarra encabezaron los aumentos mensuales, mientras Madrid y la Comunitat Valenciana fueron las únicas grandes regiones que cerraron el mes en negativo.