Las cifras son muy dispares dependiendo de los países y sus culturas sobre la propiedad inmobiliaria. Mientras que la gran mayoría de turcos apuesta por tener una vivienda, en Alemania esta cuestión diverge.
Muchos europeos que no son propietarios de su vivienda no ven con optimismo la posibilidad de comprar una. En 23 países, casi la mitad afirma que nunca podrá adquirir una vivienda o que no está interesada en hacerlo, según el 'European Housing Trend Report 2025' de RE/MAX.
La situación varía mucho de un país a otro. ¿Dónde es mayor la proporción de personas más pesimistas sobre la compra de vivienda y por qué? La encuesta, realizada en agosto de 2025, planteaba una pregunta sencilla: "¿Cuándo cree que podrá comprar una vivienda, si es que cree que podrá hacerlo?"
Tres de cada diez creen que nunca comprarán una vivienda
De media, el 29% de los encuestados respondió: "Nunca, no creo que llegue a poder comprar una vivienda". El porcentaje oscila entre el 13% en Turquía y el 44% en República Checa. Al menos una de cada tres personas dio esa respuesta en Eslovenia (39%), Italia (35%), Malta (34%), Irlanda (33%), Polonia (33%) y Hungría (33%). La cifra también se situó por encima de la media europea en Finlandia (32%), Grecia (30%), Suiza (30%) y Austria (29%).
En el extremo contrario, Luxemburgo (17%) se situó a continuación de Turquía. Lituania alcanzó el 21%, todavía por encima de uno de cada cinco. Entre las cinco mayores economías europeas, Italia (35%) registró la proporción más alta. España y Francia marcaron los valores más bajos, con un 25%, con Reino Unido muy cerca, con un 26%. Alemania se situó en el 28%, ligeramente por debajo de la media europea.
"El lento crecimiento económico ha frenado el aumento de los ingresos en muchas partes de Europa, mientras que los precios de la vivienda han seguido subiendo. Como resultado, la asequibilidad sigue siendo un desafío importante, especialmente para las generaciones más jóvenes, incluso en mercados con condiciones de empleo relativamente estables", explica a 'Euronews Business' Michael Polzler, consejero delegado de RE/MAX Europe.
Según afirma este, países como Alemania, Austria y o República Checa están viendo cómo más personas se bajan de la escalera de acceso a la vivienda, ya que el alza de los precios y los largos plazos para ahorrar alejan cada vez más la posibilidad de ser propietario.
Un 15% no está interesado en comprar
En torno al 15% de los encuestados afirmó no estar interesado en comprar una vivienda. El porcentaje va del 4% en Irlanda al 31% en Alemania. También supera el 20% en Países Bajos (27%), Austria (25%) y Suiza (22%).
Polzler subraya que no se trata solo del precio de la vivienda, sino también de una cuestión cultural. "En Alemania y Austria, el alquiler es mucho más habitual y socialmente aceptado. La estabilidad a largo plazo de sus mercados de alquiler, respaldada por una fuerte protección de los inquilinos, hace que los hogares sientan menos urgencia por comprar pronto", señala.
La proporción de personas no interesadas en comprar una vivienda se mantiene en un solo dígito porcentual en varios países, entre ellos Turquía (5%), España (7%), Bulgaria (7%) y Hungría (9%).
Casi la mitad no puede o no quiere comprar
Si se suman quienes responden "nunca, no creo que llegue a poder comprar una vivienda" y quienes dicen "no estoy interesado en comprar una vivienda", casi la mitad de los europeos (44%) que no son propietarios de su vivienda duda de que llegue a comprar una.
Esta proporción supera la mitad en varios países, entre ellos Alemania (59%), Austria (54%), Reppública Checa (54%), Países Bajos (53%) y Suiza (52%). Malta (49%), Italia (49%), Finlandia (48%) y Eslovenia (48%) también se acercan a ese nivel, mientras que Polonia (44%) y el Reino Unido (44%) se sitúan en línea con la media europea.
Turquía, una excepción por la parte baja
La proporción de personas que afirman no poder o no estar interesadas en comprar una vivienda es la más baja en Turquía. Menos de una de cada cinco personas encuestadas (18%) estuvo de acuerdo con esa afirmación, frente al 28% del siguiente país con menor porcentaje, Lituania, lo que convierte a Turquía en una clara excepción.
"Es interesante ver que esa visión sigue siendo fuerte en Turquía. Probablemente se deba a que, pese a la inflación y la volatilidad financiera, la vivienda se percibe de forma generalizada como el principal refugio de valor", afirma Michael Polzler.
Entre las cinco mayores economías europeas, España registró la proporción más baja, con un 32%, seguida de Francia, con un 40%. Alemania encabezó la lista, con un 59%, por delante de Italia (49%), mientras que Reino Unido se situó en la media europea. Polzler destaca que España sigue mostrando la fortaleza de su cultura de propiedad.
"Ser propietario de una vivienda se considera estrechamente ligado a la seguridad financiera a largo plazo y a la estabilidad familiar. Incluso con condiciones hipotecarias más estrictas y con incertidumbre laboral, el deseo de comprar sigue siendo elevado, reflejo de la convicción generalizada de que la vivienda protege frente a futuras incertidumbres económicas", afirma.
¿Por qué algunas personas eligen no comprar vivienda?
Los motivos para no querer comprar una vivienda son diversos. Sin embargo, este grupo representa solo el 15% de quienes no son propietarios de su vivienda. De media, en los 23 países analizados, más de la mitad de estas personas (53%) dicen estar satisfechas con su situación actual y no ver la necesidad de comprar una vivienda.
Otro 21% no quiere las responsabilidades continuas que conlleva ser propietario. Casi uno de cada cinco (19%) considera que tener una vivienda en propiedad no compensa o que los inmuebles están sobrevalorados.
La búsqueda de flexibilidad es también una razón clave. Un 16% prefiere poder mudarse con facilidad y no estar atado a un lugar, mientras que el 13% afirma que puede permitirse alquilar en zonas donde no podría comprar. Solo un 5% dice estar preocupado por una posible caída de los precios de la vivienda.
De hito social a estrategia financiera
Polzler subraya que, pese a las evidentes dificultades del mercado inmobiliario, la propiedad de la vivienda sigue siendo un objetivo significativo para la mayoría de los europeos. Sin embargo, el papel de la vivienda está cambiando. "Mientras que las generaciones anteriores veían la propiedad sobre todo como un hito social, hoy se percibe cada vez más como una estrategia financiera", señala. Según Eurostat, cerca del 70% de los residentes en la UE son propietarios de su vivienda, mientras el 30% restante vive de alquiler.