Kazajistán, uno de los principales proveedores de harina de girasol y trigo duro de la UE, quiere que los productos de valor añadido dominen sus exportaciones agrícolas de aquí a 2028.
Kazajistán pretende convertirse en un centro regional de procesamiento de alimentos. Su objetivo es que los productos agrícolas de valor añadido representen el 70% de las exportaciones para 2028. La estrategia incluye añadir seis millones de toneladas de capacidad de transformación de cereales, centrándose en productos de mayor valor como aminoácidos, jarabes y vitaminas.
El país, que ya figura entre los principales proveedores de harina de girasol y trigo duro de la UE, busca ascender en la cadena de valor. El sector cuenta con la financiación del BERD, el Baiterek Venture Fund y el Banco de Desarrollo de Kazajstán. Esto incluye el apoyo a la mayor instalación avícola de Asia Central, que produce 90.000 toneladas de carne al año.