Desde 2018 a 2025, bajo el actual Ejecutivo, el peso impositivo sobre los sueldos de un trabajador español ha pasado del 39,7% al 41,1%, aunque el país permanece por detrás de las tres principales economías europeas: Alemania, Francia e Italia.
España ha alcanzado la décima posición en recaudaciones impositivas sobre los salarios, de acuerdo con el último informe de la OCDE sobre este asunto, saltando de la duodécima posición que obstentaba en 2024 en una tabla que comprende a los 38 Estados miembros de esta organización económica.
Mientras que la media de la OCDE se mantiene en un 35,1% para un trabajador soltero -el estudio tiene en cuenta los recortes fiscales para familias con hijos en varios países- España mantiene un peso del 41,1% en 2025, mientras que hace ocho años, con la entrada del actual Ejecutivo, rondaba el 39,7%.
Este país es superado por las tres grandes economías de la zona euro -Alemania (49,3%), Francia (47,2%) e Italia (45,8%)- además de por Bélgica (primera en la lista con un 52,5%), Austria, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia y Finlandia; todos ellos países de la Unión Europea. La posición asciende al séptimo lugar para la nación ibérica cuando se trata de cónyuges con hijos, casi 10 puntos por encima de la media de la OCDE