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Las acciones de Intel suben un 20% tras superar previsiones y mejorar su pronóstico

ARCHIVO. Un cartel señala la entrada al campus Hawthorne Farm de Intel en Hillsboro, Oregón, en julio de 2010
ARCHIVO. Un cartel señala la entrada al campus Hawthorne Farm de Intel en Hillsboro, Oregón, julio de 2010 Derechos de autor  AP Photo/Don Ryan
Derechos de autor AP Photo/Don Ryan
Por Quirino Mealha
Publicado Ultima actualización
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Intel presentó unos resultados del primer trimestre mejores de lo previsto, lo que impulsó un alza del 20% en su cotización tras el cierre. La participación del Gobierno estadounidense, adquirida bajo la Administración Trump, acumula casi un 300% de subida.

Los inversores impulsaron las acciones de Intel un 20% en las negociaciones posteriores al cierre de la sesión del jueves, después de que la compañía presentara unos resultados trimestrales que apuntan a un giro exitoso hacia el hardware basado en inteligencia artificial. Según la comunicación de resultados, Intel superó las previsiones de los analistas tanto en ingresos como en beneficios.

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La facturación alcanzó los 13.580 millones de dólares (11.600 millones de euros), por encima de los 12.300 millones de dólares (10.500 millones de euros) estimados, lo que supone un aumento interanual del 7,2%, mientras que el beneficio ajustado por acción se situó en 0,29 dólares, frente a los 0,01 dólares que muchos analistas esperaban.

La empresa aportó además indicios de que su estrategia de integrar capacidades avanzadas de IA en toda su gama de productos empieza a dar frutos y refuerza sus perspectivas.

El núcleo de la recuperación financiera de Intel se sitúa en su división de centros de datos e IA (DCAI), que presentó resultados muy por encima de las previsiones de Wall Street.

El segmento DCAI generó 5.050 millones de dólares (4.200 millones de euros) de ingresos en el trimestre, lo que representa un incremento del 22,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra fue sensiblemente superior a los 4.410 millones de dólares (3.770 millones de euros) que habían proyectado los analistas.

Las cifras confirman que sus procesadores Xeon 6 y sus aceleradores de IA Gaudi 3 han ganado un importante impulso entre los clientes empresariales y los proveedores de servicios en la nube.

El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, que asumió el cargo hace apenas un año, afirmó que "la próxima oleada de IA acercará la inteligencia al usuario final, pasando de los modelos fundacionales a la inferencia y a los agentes". "Este cambio está incrementando de forma significativa la demanda de las CPU de Intel y de sus servicios de obleas y encapsulado avanzado".

De cara a los próximos meses, Intel ha publicado unas previsiones sólidas para el segundo trimestre, con unos ingresos esperados de entre 13.800 millones de dólares (11.800 millones de euros) y 14.800 millones de dólares (12.600 millones de euros). Esta orientación se sitúa muy por encima de los 13.000 millones de dólares (11.100 millones de euros) que esperaban los inversores.

La recuperación tras la intervención del Gobierno de EEUU en 2025

Estos buenos resultados suponen un alivio para unos accionistas que han vivido el año más turbulento de Intel en su historia reciente. En 2025, la compañía afrontó una grave crisis existencial, con pérdidas de varios miles de millones de dólares y problemas con nodos de fabricación poco eficientes.

Para evitar un colapso que, se argumentó, podía amenazar la seguridad nacional, la Administración Trump tomó en agosto de 2025 una participación directa del 9,9% en la compañía.

El Gobierno de EE.UU. invirtió 8.900 millones de dólares (7.800 millones de euros) a un precio de 20,47 dólares (18,01 euros) por acción. No obstante, 5.700 millones de dólares (5.000 millones de euros) de esa inversión se financiaron con subvenciones que ya se habían concedido a Intel pero aún no se habían desembolsado.

Como parte del acuerdo más amplio, Intel canceló ambiciosos proyectos de fábricas en Alemania y Polonia para consolidar sus operaciones y centrarse en la producción en territorio estadounidense.

En el momento de redactar esta información y tras la subida del 20% en la negociación fuera de mercado, las acciones de Intel se sitúan en 81,3 dólares (71,5 euros), lo que supone un alza cercana al 300% desde que la Administración Trump entró en el capital.

El presidente de EEUU Donald Trump sonríe y sostiene una orden ejecutiva firmada tras intervenir en una cumbre sobre IA en Washington, julio de 2025
El presidente de EEUU Donald Trump sonríe y sostiene una orden ejecutiva firmada tras intervenir en una cumbre sobre IA en Washington, julio de 2025 AP Photo/Julia Demaree Nikhinson

Durante este periodo de dificultades, Intel también puso en marcha una drástica estrategia de reducción de plantilla, recortando un 25% su fuerza laboral global, unos 25.000 empleados. La medida pretendía frenar la salida de capital y simplificar una red de fábricas "innecesariamente fragmentada", según la dirección.

Los resultados actuales indican que estas medidas drásticas, aunque dolorosas en su momento, han logrado estabilizar el balance y han permitido a la empresa reinvertir en el mercado de IA de altos márgenes en el que antes iba por detrás de sus competidores.

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