Dos de las mayores tecnológicas del mundo, Meta y Microsoft, recortan plantilla con despidos y bajas incentivadas mientras se dispara la carrera inversora en IA.
Meta recorta unos 8.000 puestos de trabajo, alrededor del 10% de su plantilla, mientras destina cada vez más dinero a la inteligencia artificial y a los sueldos astronómicos necesarios para atraer talento en IA.
La compañía confirmó los recortes el jueves y los presenta como un esfuerzo por ganar eficiencia y liberar recursos para invertir en las áreas prioritarias del negocio. Bloomberg, que adelantó la noticia, señaló también que Meta planea dejar sin cubrir alrededor de 6.000 vacantes.
Meta ya ha comunicado a los inversores que sus costes se dispararán de forma significativa el próximo año, hasta situarse entre 162.000 millones de dólares (143.000 millones de euros) y 169.000 millones de dólares (150.000 millones de euros), impulsados por el gasto en infraestructuras y los salarios cada vez más elevados que ofrece a los especialistas en IA.
El analista de Wedbush Dan Ives se mostró optimista con respecto a los recortes en una nota a inversores, al argumentar que Meta está utilizando herramientas de IA para "automatizar tareas que antes requerían grandes equipos, lo que permite a la empresa simplificar operaciones y reducir costes manteniendo la productividad [y] reforzando la necesidad de una estructura operativa más ligera".
También el jueves, Microsoft anunció que ofrece bajas voluntarias incentivadas a miles de empleados en Estados Unidos. El gigante del software planea presentar las ofertas a principios de mayo a unos 8.750 trabajadores, alrededor del 7% de su plantilla en Estados Unidos, según dos personas conocedoras del plan que no estaban autorizadas para hablar públicamente.
A diferencia del instrumento mucho más brusco de los despidos masivos utilizado por Meta y Oracle, el enfoque de Microsoft da al personal la opción de irse en sus propios términos. Los ahorros, sin embargo, obedecen probablemente a la misma presión de fondo, el enorme coste del despliegue de la infraestructura de IA.
Microsoft ha gastado miles de millones en una red mundial en constante expansión de centros de datos que da soporte a la computación en la nube, a los sistemas de IA y a su propia gama de herramientas de productividad, incluido el asistente de IA Copilot.
Según 'CNBC', que citó una nota interna de la responsable de personal de Microsoft, Amy Coleman, la compañía explicó que quería ofrecer a los empleados elegibles "la posibilidad de dar ese siguiente paso en sus propios términos, con un generoso apoyo por parte de la empresa".