El encarecimiento del coste de la vida está lastrando los derechos de los europeos, advirtió el jueves una agencia de la UE, que alerta de que el aumento de los costes de la vivienda está dejando a más gente sin hogar.
El encarecimiento de la vivienda está alejando cada vez más del alcance de muchos europeos el derecho a una vivienda adecuada, según la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), con sede en Viena.
En su informe anual, la FRA señala que los precios de la vivienda en el conjunto de la UE aumentaron un 53% entre 2015 y 2024, mientras que los alquileres subieron casi un 17% en el mismo periodo, según datos de la oficina estadística comunitaria Eurostat.
"El fuerte aumento de los costes afecta a muchas personas y familias, ya que cada vez más gente no puede permitirse mantener su vivienda y corre el riesgo de quedarse sin hogar", afirmó la directora de la FRA, Sirpa Rautio, en el informe.
Más de dos tercios de los residentes en la UE son propietarios de su vivienda, sin embargo, menos de la mitad de quienes tienen ingresos por debajo del umbral de riesgo de pobreza son propietarios.
Los jóvenes en Europa figuran entre los grupos más afectados por las dificultades para acceder a una vivienda asequible, según el informe.
"Los jóvenes y los grupos vulnerables afrontan dificultades que menoscaban su acceso al derecho básico a una vivienda adecuada, y muchos siguen sin protección frente a los desahucios", señaló Rautio.
Al mismo tiempo, según la FRA, hay indicios de que la falta de hogar va en aumento, ya que la Federación Europea de Organizaciones Nacionales que Trabajan con Personas sin Hogar (Feantsa) estima que casi 1,3 millones de personas se encontraban en situación de sinhogarismo en la UE en 2025.
La FRA recuerda que el derecho a una vivienda adecuada está reconocido en el derecho internacional de los derechos humanos y se aplica a todas las personas, incluidos migrantes, refugiados y solicitantes de asilo. Los acuerdos internacionales y europeos también obligan a los gobiernos a prevenir el sinhogarismo, mejorar el acceso a una vivienda asequible y proteger a las personas frente a la discriminación en el ámbito de la vivienda.
En su informe, la FRA reclama un enfoque basado en los derechos en materia de vivienda para abordar de manera eficaz el sinhogarismo, proteger frente a los desahucios forzosos y ofrecer garantías a las personas en situación de vulnerabilidad, y advierte de que la creciente inseguridad residencial deja a más gente expuesta al riesgo de quedarse sin hogar.
La UE también se ve "cada vez más puesta a prueba a la hora de defender una gobernanza basada en normas y los derechos fundamentales" ante "una intensa inestabilidad geopolítica y amenazas a la seguridad", subrayó Rautio.
"El entorno internacional imprevisible y las guerras en curso tienen repercusiones aquí, en casa, y afectan especialmente a la sensación de seguridad y bienestar de la población", añadió.
El informe abarca los 27 Estados miembros de la UE, así como Albania, Macedonia del Norte y Serbia.