Solo tres jornadas bursátiles después de su salida a bolsa récord, SpaceX ha superado a Amazon y es ya la quinta empresa cotizada más valiosa del mundo, con sus acciones llevándola brevemente por delante de Microsoft en una frenética sesión del martes.
El conglomerado espacial y de inteligencia artificial de Elon Musk cerró su tercer día de cotización en bolsa con una valoración de unos 2,65 billones de dólares (2,28 billones de euros), tras desbancar a Amazon en la clasificación mundial por capitalización bursátil.
La acción terminó la sesión en 201,8 dólares, en una semana de estreno que ha reordenado a gran velocidad los puestos de cabeza de las bolsas mundiales.
Este hito culmina un periodo ya de por sí extraordinario para la compañía, que empezó a cotizar en el Nasdaq el pasado viernes bajo el símbolo SPCX el pasado viernes.
SpaceX fijó el precio de 555,6 millones de acciones de clase A en 135 dólares cada una y recaudó en torno a 75.000 millones de dólares (65.000 millones de euros) en la que ha sido la mayor salida a bolsa de la historia, superando con holgura los 29.400 millones de dólares (25.300 millones de euros) que Saudi Aramco captó en 2019.
La empresa elevó además el capital total captado hasta 85.700 millones de dólares (73.800 millones de euros) después de que los colocadores ejercieran el derecho de 'greenshoe' para comprar acciones adicionales el lunes ante la demanda excepcional.
Al cierre del martes, la acción cotizaba más de un 50% por encima de su precio de salida.
Durante la sesión, el precio llegó a alcanzar los 225,6 dólares, lo que elevó momentáneamente la valoración de SpaceX por encima de los 3 billones de dólares (2,58 billones de euros) y, durante unos instantes, por delante de Microsoft como la cuarta empresa cotizada más valiosa del mundo.
Posteriormente el valor corrigió parte de esas ganancias y cerró por debajo de ese umbral, aunque el repunte intradía puso de manifiesto la intensidad del apetito de los inversores por la acción.
Con los precios de cierre del martes, solo Nvidia (5 billones de dólares), Alphabet (4,5 billones), Apple (4,4 billones) y Microsoft (2,9 billones) presentaban una capitalización bursátil superior a la de SpaceX. Ocho de las diez empresas cotizadas más valiosas del mundo están vinculadas al sector tecnológico y de la inteligencia artificial, una concentración que ha marcado la evolución de los mercados en 2026.
El acuerdo por Cursor impulsa la subida
El avance del martes coincidió con un movimiento estratégico importante.
Antes de la apertura del mercado, SpaceX anunció un acuerdo íntegramente en acciones para adquirir Anysphere, la empresa desarrolladora del asistente de programación con IA Cursor, en una operación que valora la startup en 60.000 millones de dólares (51.700 millones de euros).
Según un documento presentado ante el regulador, una filial de SpaceX se fusionará con Anysphere, de modo que Cursor pasará a ser una división íntegramente propiedad del grupo, con el cierre previsto para el tercer trimestre, pendiente aún del visto bueno de las autoridades.
La compra refuerza la apuesta de SpaceX por la inteligencia artificial para empresas, un mercado en el que rivales como OpenAI y Anthropic han logrado ya una primera tracción comercial, y llega después de la fusión de la compañía con la firma xAI de Musk el pasado febrero.
La operación se deriva de una opción que SpaceX aseguró en abril, por la que se comprometía a adquirir Cursor por 60.000 millones de dólares (51.700 millones de euros) más adelante este año o, en su defecto, pagar 10.000 millones de dólares (8.600 millones de euros) por una alianza más limitada que le diera acceso a su tecnología de computación.
Sin embargo, pese a todas las noticias positivas, la rapidez de la escalada invita a la cautela.
Los escépticos sostienen que SpaceX sigue sobrevalorada, dado que aún no ha registrado beneficios y solo entre el 3% y el 4% de su capital está en libre circulación.
Se espera que una incorporación acelerada a los grandes índices bursátiles, que obliga a los fondos pasivos a comprar el valor, amplifique aún más la demanda sobre un volumen de acciones muy limitado en estos primeros días de negociación.
Este artículo no constituye asesoramiento financiero, cada inversor debe hacer su propio análisis e invertir según sus circunstancias específicas.