El primer ministro Sébastien Lecornu rebaja al 10% el umbral para supervisar compras de capital no europeo en sectores sensibles. En este 2026, el Gobierno galo activa un procedimiento acelerado en la Dirección General del Tesoro para frenar operaciones oportunistas sin ahogar la financiación.
Francia ha decidido endurecer el control. En un decreto publicado este domingo 2 de agosto, el primer ministro francés Sébastien Lecornu ha reforzado el control del Estado sobre la compra, por parte de inversores extranjeros, de empresas de sectores sensibles.
Hasta ahora, el Ministerio de Economía tenía capacidad de supervisión cuando un inversor no europeo adquiría el 25% o más de una empresa francesa cotizada en un mercado regulado fuera de la Unión Europea. "A partir de ahora, toda toma de participación de al menos el 10% por parte de un inversor no europeo en una empresa francesa cotizada en un mercado regulado fuera de la Unión Europea tendrá que ser autorizada por el Estado", escribió el primer ministro en X.
"Proteger nuestras empresas estratégicas es proteger nuestra soberanía. Nuestra responsabilidad es doble, favorecer el desarrollo de nuestras empresas y al mismo tiempo preservar nuestros intereses estratégicos", afirmó Sébastien Lecornu.
El objetivo de esta decisión es "protegerse de tomas de participación oportunistas de origen no europeo en empresas francesas cotizadas fuera de la UE que puedan suponer una amenaza para la seguridad nacional", precisaron los servicios del primer ministro en un comunicado.
"Para no mermar en exceso la capacidad de las empresas para financiarse en los mercados, este control reforzado se aplicará mediante un procedimiento acelerado", se señala también en el decreto.
A partir de ahora, el inversor deberá notificar su operación a la Dirección General del Tesoro. Después, el ministro de Economía dispondrá de diez días para determinar si esta requiere un examen en profundidad.
"Proteger nuestras empresas no basta"
Este decreto retoma varias recomendaciones formuladas en un informe parlamentario que abogaba por un "cambio radical de postura" para reforzar la seguridad económica del país. Redactado por Christophe Plassard (diputado de Horizons por Charente-Maritime), Jean-Louis Thiériot (diputado de Droite républicaine por Seine-et-Marne) y Charles Rodwell (diputado de Ensemble pour la République por Yvelines), el informe subrayaba que el mecanismo francés debía reforzarse en un momento en que las inversiones extranjeras "cobran mayor relevancia debido al contexto geopolítico".
"Francia dispone de uno de los mecanismos de control de las inversiones extranjeras más robustos de Europa. Pero nuestra soberanía también depende de nuestra capacidad para financiar nuestras empresas estratégicas", afirmó Jean-Louis Thiériot en X . "Proteger nuestras empresas no basta. También hay que darles los medios para crecer".
En el pulso que enfrenta a Francia con los inversores, Christophe Plassard llama a "salir de nuestra ingenuidad". "Debemos ser defensivos cuando se ataca nuestro capital y nuestras empresas, pero también tenemos que ser ofensivos y lúcidos sobre nuestra capacidad para conservar nuestro saber hacer", subrayó el diputado en 'France 24'.