Los sistemas pasan del desarrollo al uso operativo en infraestructuras, riesgos geológicos y arqueología. Una de sus primeras misiones analiza las costas alteradas por las inundaciones de la tormenta Daniel en 2023.
Dos sistemas autónomos capaces de cartografiar con gran precisión las zonas costeras y el fondo marino están pasando de la fase de desarrollo a aplicaciones operativas en Grecia. Las dos plataformas, una aérea y otra submarina, pueden emplearse en un amplio abanico de actividades, desde la preparación de grandes obras de infraestructura, como cables submarinos, tuberías y puertos, hasta la detección de riesgos geológicos, munición sin explosionar y restos arqueológicos bajo el mar.
Los sistemas se han presentado en la 90ª Feria Internacional de Tesalónica (TIF), la gran feria comercial anual que se celebra en la segunda mayor ciudad de Grecia. La edición de este año tiene lugar del 5 al 13 de septiembre.
Los desarrollan el Centro Helénico de Investigaciones Marinas (HCMR), el organismo público de investigación de Grecia dedicado al estudio del medio marino. El Instituto de Oceanografía del centro se ocupa, entre otras cosas, del análisis de los riesgos geológicos submarinos, los recursos energéticos y la zona costera.
Dionisis Patiris, físico nuclear, investigador en el Instituto de Oceanografía y jefe de la Oficina de Transferencia Tecnológica, declaró a la agencia RES-MPA que los sistemas autónomos resultan muy importantes en el caso de obras técnicas de gran envergadura, como los cableados, la construcción de tuberías, puertos y marinas, entre otros.
"Además, el vehículo submarino es capaz de detectar material explosivo que, por alguna razón, no ha detonado, de modo que garantiza la seguridad de las obras, y también identifica puntos más propensos a sufrir deslizamientos submarinos y tsunamis", explicó.
Autónomos, pero con programación humana
Los dos sistemas se han financiado a través del Plan griego de Recuperación y Resiliencia, respaldado por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF) de la Unión Europea, el principal pilar de financiación de NextGenerationEU.
Su carácter autónomo no implica que funcionen sin supervisión humana. En lugar de ser dirigidos de manera continua por un operador, se programan de antemano para una misión concreta y cuentan con protocolos de seguridad para hacer frente a posibles problemas durante su ejecución. En estos momentos, el HCMR se encuentra en la fase de formación del personal que programará y dará soporte a las plataformas antes de su uso operativo a gran escala.
En el Pagasitikos tras las inundaciones de Daniel
Una de las primeras misiones del sistema aéreo se llevará a cabo en el sur del golfo de Pagasitikos, en el centro de Grecia. La zona se vio afectada por el temporal Daniel en septiembre de 2023, cuando lluvias extremas provocaron inundaciones devastadoras en Grecia.
El mismo sistema meteorológico causó posteriormente las mortales inundaciones en Libia. El programa Copernicus registró 754 milímetros de lluvia en menos de un día en Zagora, cerca del golfo de Pagasitikos.
Según Patiris, los sedimentos arrastrados tras el temporal crearon dos nuevas playas en el sur del Pagasitikos. El sistema aéreo se utilizará para cartografiarlas con precisión y estudiar sus características.
"Es decir, el material que fue transportado y se depositó formó dos nuevas playas. Así que nos han pedido acudir allí para representar con precisión estas dos playas y analizar sus características", explicó.
Imagen tridimensional del fondo marino hasta 300 metros
El vehículo submarino autónomo tiene una estructura modular, lo que permite adaptar distintos instrumentos en función de cada misión. En su configuración básica está equipado con un sonar de barrido lateral, que generaimágenes detalladas de la superficie del fondo marino, y un sonar multihaz, que utiliza múltiples haces acústicos para cartografiar la morfología submarina.
Según el HCMR, el sistema puede realizar investigaciones a profundidades de hasta 300 metros y producir mapas tridimensionales con una precisión que puede alcanzar hasta un centímetro.
Estos datos pueden utilizarse antes de la construcción o el mantenimiento de cables y tuberías submarinos, en el desarrollo de puertos y marinas, y también para identificar zonas inestables del fondo o munición sin explosionar.
Desde las redes energéticas hasta la arqueología subacuática
La siguiente fase de financiación dependerá de proyectos concretos de investigación y de carácter operativo. Patiris citó como ejemplo una posible colaboración con gestor del sistema de transporte de electricidad de Grecia, responsable del desarrollo y funcionamiento de la red de alta tensión y de las interconexiones eléctricas del país.
Otra posible fuente de financiación es Horizon Europe, el principal programa de investigación e innovación de la Unión Europea. Las mismas tecnologías pueden aprovecharse también en el ámbito de la arqueología subacuática.
"Una representación muy detallada de un fondo marino puede sacar a la luz una ciudad que quedó sumergida por el aumento del nivel del mar en el pasado, como ocurre en Pavlopetri. Todo esto entra, por supuesto, dentro del alcance de nuestras operaciones", subrayó el científico griego.
Pavlopetri, frente a la isla de Elafonisos en el sur del Peloponeso, es un asentamiento prehistórico sumergido que estuvo habitado desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce. Ha sido declarado yacimiento arqueológico subacuático, y en el pasado el HCMR ha participado en investigaciones y en su cartografía digital tridimensional.
Según la información de la agencia RES-MPA, los sistemas autónomos también pueden mejorarse con aplicaciones de inteligencia artificial, lo que ampliaría en el futuro su capacidad de funcionamiento autónomo y de procesamiento de los datos que recopilan.