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El aumento del gas encarece la deuda europea y amenaza con subir las hipotecas de forma inminente

Archivo - Una montaña rusa junto al Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania, el miércoles 10 de abril de 2024.
Archivo, una montaña rusa se ve cerca del Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania, el miércoles diez de abril de 2024. Derechos de autor  AP Photo/Michael Probst, File
Derechos de autor AP Photo/Michael Probst, File
Por Doloresz Katanich
Publicado última actualización
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El aumento de los rendimientos en los mercados de bonos ya está repercutiendo en las ofertas hipotecarias de grandes economías de Europa, mientras los Gobiernos afrontan un encarecimiento gradual del coste de la deuda.

La venta masiva en los mercados de deuda europeos puede parecer algo lejano para las finanzas cotidianas de los hogares, pero puede influir en el coste de las hipotecas y otros préstamos, además de en cuánto pueden gastar los Gobiernos en servicios públicos.

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Los tipos hipotecarios han empezado a repuntar en Alemania e Italia, dos de las cuatro mayores economías de Europa.

Sin embargo, en Italia los tipos hipotecarios no siguen necesariamente de forma directa la rentabilidad de la deuda pública, sino que tienden a moverse más en línea con los swaps de tipos de interés en euros, aunque ambos suelen avanzar en paralelo porque reflejan las expectativas generales sobre los tipos.

En conjunto, un encarecimiento de la financiación de los Gobiernos suele acabar trasladándose a un mayor coste de financiación para el sector privado, ya que las rentabilidades soberanas se utilizan habitualmente como tipo de referencia.

Según Robert Timper, estratega jefe de renta fija de BCA, las perspectivas de política monetaria siguen siendo el principal motor de los costes de financiación públicos y privados.

¿Por qué están subiendo ahora las rentabilidades?

La deuda pública europea sufrió una fuerte presión vendedora a comienzos de la semana, con la rentabilidad del bono francés a diez años marcando máximos de 17 años y la del Bund alemán a diez años alcanzando el nivel más alto desde 2011 el martes.

En la mañana del jueves, la rentabilidad del OAT francés a diez años se mantenía por encima del 4,10 %, la más alta de la eurozona, mientras que la italiana había bajado al 4,06 % y la española se situaba en el 3,69 %. La referencia, el Bund alemán a diez años, superaba ligeramente el 3,25 %.

Las ventas coincidieron con el desvanecimiento de las esperanzas de una rápida resolución del conflicto con Irán, lo que impulsó al alza los precios del petróleo y las expectativas de inflación.

Según Timper, "desde que el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se ha visto alterado, las rentabilidades de la deuda europea se han mostrado muy sensibles a los precios de la energía".

Añadió que "si bien al inicio del conflicto el principal factor eran los precios del petróleo, en las últimas semanas las cotizaciones del gas natural han ido ganando peso en las presiones inflacionistas al alza, que a su vez están empujando las rentabilidades".

Los precios del gas natural en Europa se han más que duplicado este año. Los futuros holandeses TTF, principal referencia gasista del continente, han pasado de 29€ a 63,80€ por megavatio hora entre comienzos de año y el 20 de agosto.

"El mercado anticipa más subidas de tipos del BCE", afirmó Ioannis Sokos, estratega de Deutsche Bank Research, a 'Euronews' Business.

Añadió que el tipo de interés implícito a tres meses para diciembre de 2027 ha subido 12 puntos básicos desde el jueves pasado, lo que indica que los inversores esperan ahora más subidas de tipos por parte del BCE.

Los Gobiernos también han retomado las emisiones de deuda tras la pausa veraniega, lo que aumenta la oferta de bonos.

El efecto más rápido: las hipotecas

Las rentabilidades de la deuda pública y los tipos hipotecarios están influidos por los mismos factores de fondo, en particular las expectativas de inflación y la política esperada del BCE, pero la conexión directa varía de un país a otro.

En Alemania, los tipos hipotecarios están muy ligados a la rentabilidad del Bund.

La intermediaria hipotecaria alemana Interhyp AG señaló a 'Euronews' Business que se espera que los tipos fijos a 20 años suban siete puntos básicos en la próxima semana desde la media del 4,32 % registrada el jueves.

Según otra intermediaria, Dr Klein Privatkunden AG, algunos bancos ya han subido sus tipos.

"Algunos bancos revisan a diario sus tipos hipotecarios y, por tanto, siguen muy de cerca la evolución de los mercados de capitales. Estas entidades ya están ofreciendo tipos más altos y los prestatarios suelen tener solo dos o tres días para asegurarse una oferta con las condiciones anteriores", explicó a 'Euronews' Business Florian Pfaffinger, miembro del Consejo de Expertos de la firma.

Pfaffinger añadió que los bancos que utilizan rejillas de tipos fijos también han ajustado parcialmente sus condiciones, "y esperamos que otros sigan el mismo camino en los próximos días".

Aunque cada oferta es individual y puede cambiar con rapidez, la firma indicó que los ajustes de los tipos hipotecarios en muchos bancos están, en términos generales, en línea con los movimientos de la rentabilidad del Bund alemán.

No obstante, hay otros factores que influyen en la magnitud del ajuste, como las variaciones en los márgenes bancarios y la gestión de su capacidad.

La rentabilidad del Bund a diez años subió de en torno al 2,85 % el 26 de junio al 3,26 % el 20 de agosto.

En Francia, donde la rentabilidad del bono a diez años es la más alta de la eurozona, por encima del 4,1 %, el aumento aún no se ha trasladado.

Según Pretto, una agencia hipotecaria francesa, el tipo medio de una hipoteca a 20 años se sitúa en torno al 3 % y el 3,5 %, mientras que otra firma, Cafpi, cifraba la media en el 3,31 % en la mañana del jueves.

En Francia, los tipos hipotecarios siguen sobre todo el tipo de depósito del Banco Central Europeo. No obstante, la rentabilidad del bono del Estado a diez años también ha influido históricamente en el coste de los préstamos.

Históricamente, las subidas de la rentabilidad de la deuda francesa se han ido trasladando de forma gradual al resto de costes de financiación. Un estudio del Banco de Francia de 2021 estimaba que un aumento sostenido de un punto porcentual en las rentabilidades soberanas podría encarecer los tipos de interés de los préstamos en 0,1 puntos porcentuales tras tres meses y en 0,78 puntos tras dos años.

Sin embargo, Pierre Chapon, cofundador de la intermediaria Pretto, afirma que esa relación se ha debilitado desde comienzos de 2025. El ahorro récord de los hogares ha proporcionado a unos bancos bien capitalizados una fuente de financiación más barata, lo que les permite fijar los tipos hipotecarios más en función de los tipos del BCE que de las rentabilidades de la deuda francesa.

Chapon señaló que las mayores rentabilidades soberanas aún no han repercutido en los tipos hipotecarios franceses.

"Todavía no vemos impacto en los tipos hipotecarios, pero podría llegar. Dado que parte del repunte de las rentabilidades de los bonos está ligado a las expectativas de inflación, si esta situación se prolonga los tipos del BCE podrían subir y eso se trasladaría a las hipotecas en entre diez y 20 puntos básicos".

La próxima decisión sobre tipos de interés del BCE está prevista para el 10 de septiembre, seguida de otra reunión el 29 de octubre.

En Italia, las hipotecas podrían sufrir un ajuste más amplio de precios en cuestión de semanas, según una intermediaria.

Un portavoz de MutuiOnline.it confirmó que el martes el tipo medio de las hipotecas fijas a 20 años, considerando todas las modalidades, se situaba en el 3,50 %, después de que algunos bancos pequeños subieran sus tipos a comienzos de agosto.

Tradicionalmente, las hipotecas a tipo fijo en Italia siguen más de cerca la evolución de los swaps de tipos de interés en euros que la de la deuda pública. Sin embargo, las rentabilidades de los bonos italianos y los tipos de los swaps en euros suelen moverse en la misma dirección, ya que ambos reflejan las perspectivas generales sobre los tipos.

La rentabilidad del bono italiano a diez años subió del 3,86 % el 4 de agosto al 4,08 % el 20 de agosto.

"Ya estamos observando algunos indicios tempranos de reajuste. En la primera mitad de agosto, tres bancos pequeños aumentaron sus tipos hipotecarios. Esperaríamos ajustes adicionales si el reciente repunte de los tipos de mercado se mantiene, aunque las revisiones pueden ser más lentas durante el periodo vacacional de mediados de agosto", señaló la firma.

Si los tipos de los swaps se mantienen elevados, las ofertas hipotecarias podrían encarecerse en cuestión de semanas y llevar el tipo medio a 20 años por encima del 3,5 %. No obstante, el aumento dependerá de cuánto de ese mayor coste trasladen los bancos a sus clientes.

En España, la fijación de precios de las hipotecas responde de forma más directa a los tipos del BCE. Después de que el banco central elevara su tipo de depósito del 2 % al 2,25 %, algunos bancos incrementaron sus tipos hipotecarios entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales en las semanas siguientes, según la intermediaria española iAhorro.

Su portavoz, Laura Martínez, citó los últimos datos oficiales, que muestran que el tipo medio de las hipotecas a tipo fijo firmadas en mayo fue del 2,96 %. Añadió que las agencias pueden conseguir condiciones sensiblemente más bajas.

Se espera otra subida de tipos en alguna de las próximas reuniones del BCE, ya sea en septiembre o en octubre.

"Si el BCE sube los tipos, es probable que las hipotecas también se encarezcan, pero no esperamos grandes aumentos porque nos acercamos al final del año y los bancos necesitan cumplir sus objetivos comerciales", añadió Martínez.

El efecto más lento: la factura de intereses del Estado

Las mayores economías europeas están muy endeudadas.

Francia acumulaba en 2025 el mayor volumen de deuda de los cuatro países, con un importe estimado de 3,9 billones de dólares (3,3 billones€), seguida de Italia con 3,5 billones de dólares (3 billones€), Alemania con 3,2 billones de dólares (2,7 billones€) y España con 1,9 billones de dólares (1,6 billones€), según el FMI.

Se espera que los costes de servicio de la deuda aumenten si las rentabilidades a largo plazo se mantienen elevadas, aunque el efecto se irá notando de forma gradual. Los bonos en circulación siguen pagando el tipo de interés original hasta su vencimiento, y los Gobiernos afrontan mayores costes cuando refinancian deuda que vence o cuando asumen nueva financiación a los tipos de mercado actuales.

"En estos momentos, el cupón medio del conjunto de bonos de estos países está significativamente por debajo de las rentabilidades actuales del mercado. Cuanto más tiempo permanezcamos en este entorno de tipos más altos, mayor será la parte de deuda que habrá de refinanciarse a estas rentabilidades", señaló Sokos.

Calcula que las necesidades brutas de financiación anual, incluyendo la deuda que vence y el nuevo endeudamiento, rondan el 24 % del PIB en Italia, el 21 % en Francia y el 15 % tanto en Alemania como en España, según datos del BCE.

Según BCA, en proporción al PIB el gasto en intereses seguirá siendo más elevado en Italia en el futuro previsible. Sin embargo, Francia registrará el mayor incremento, ya que se prevé que su factura de intereses se duplique de aquí a 2031.

Sokos afirmó que "Francia e Italia son más vulnerables que España y Alemania". Añadió que Italia tiene una ratio deuda/PIB más alta, pero un déficit presupuestario menor y un historial de superávits primarios, además de una posición exterior mejor que la de Francia.

"Francia, en cambio, presenta un déficit mayor y una incertidumbre política sobre cómo reducirlo".

Un mayor gasto en intereses no se traduce automáticamente en una subida de impuestos claramente identificable, pero obliga a destinar más ingresos públicos al servicio de la deuda y deja menos margen presupuestario para servicios públicos, inversiones, prestaciones o reducciones fiscales.

Preguntado a partir de qué nivel de rentabilidad de la deuda pública comenzaría a plantearse un problema más grave de sostenibilidad fiscal para Francia, Italia u otras economías europeas muy endeudadas, Timper señaló que unas rentabilidades elevadas no son necesariamente peligrosas si reflejan un mayor crecimiento y más inflación, que también pueden aumentar la recaudación y el PIB nominal.

El peligro más serio surge cuando los inversores exigen tipos más altos porque dudan de la capacidad de un Gobierno para controlar su deuda. Esa prima de riesgo incrementa la factura de intereses, deteriora las cuentas públicas y puede llevar a los inversores a exigir una prima aún mayor.

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