Siete de cada diez españoles ven ya rentable pagar una hipoteca antes que alquilar, mientras crece el miedo a una nueva burbuja y la Ley de Vivienda suspende.
La asfixiante escalada de los precios del alquiler está provocando un cambio estructural en la psicología del mercado residencial español. Con las rentas mensuales tocando máximos históricos de forma sistemática, la percepción de los ciudadanos se consolida en una dirección clara: siete de cada diez particulares (71%) consideran que, a los niveles actuales, resulta económicamente más rentable pagar una hipoteca que asumir un alquiler.
Esta es la principal conclusión del informe Radiografía del mercado de la vivienda en 2026, elaborado por Fotocasa Research. Los datos reflejan el consenso más elevado de todo el estudio (con una nota media de 7,6 sobre 10) y muestran un ligero incremento respecto al primer semestre de 2025, cuando la afirmación era compartida por el 70% de los activos en el mercado.
El "refugio" de la propiedad ante el desequilibrio del alquiler
El análisis muestra que la preferencia por la compra no responde únicamente a un deseo cultural, sino a una respuesta de supervivencia financiera ante el encarecimiento del alquiler.
"Aunque acceder a una vivienda en propiedad sigue siendo complicado por la falta de ahorro y el elevado precio de compra, cada vez son más quienes consideran que, si tienen capacidad para dar el paso, pagar una hipoteca resulta una opción más rentable que destinar una renta mensual a un alquiler que no deja de encarecerse. Esta percepción refleja el enorme desequilibrio que vive actualmente el mercado del arrendamiento", explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
Este ecosistema ha reforzado otras métricas tradicionales del mercado español:
- Inversión segura: el 68% de los encuestados sostiene que comprar un inmueble sigue siendo una buena inversión (7,2 puntos sobre 10).
- El arraigo de la propiedad: otro 68% afirma que el sentimiento de tener una vivienda propia continúa muy arraigado en la sociedad española. No obstante, esta convicción ha perdido fuerza en comparación con el primer semestre de 2025, cuando el respaldo alcanzaba el 72%.
- La vivienda como herencia: el 59% de los particulares mantiene que una casa es la mejor herencia que se puede dejar a los hijos, un indicador que retrocede levemente frente al 61% del año anterior.
Crece el fantasma de una nueva burbuja inmobiliaria
El reverso de esta preferencia por la compra es el temor. La velocidad a la que se encarecen tanto los precios de compra como los de alquiler ha reactivado las alarmas de los ciudadanos. El 56% de los encuestados teme que el mercado se esté dirigiendo hacia una nueva burbuja inmobiliaria, un repunte de dos puntos porcentuales frente al 54% registrado en 2025.
Por su parte, la percepción cultural del alquiler se mantiene estancada en el pesimismo. La mitad de los particulares activos (50%) sigue sentenciando que vivir de alquiler es "tirar el dinero", idéntico porcentaje que el año pasado. En consonancia, cae la expectativa de que España converja con el modelo europeo de alquiler: la idea de que el mercado evolucionará hacia un mayor peso del alquiler frente a la propiedad retrocede al 40% (frente al 41% de 2025).
La Ley de Vivienda no convence al mercado inmobiliario
El informe también vuelve a poner de manifiesto el suspenso generalizado de la ciudadanía a la regulación actual. La valoración de la Ley de Vivienda continúa firmemente instalada en terreno negativo. Aunque el porcentaje de particulares que la aprueba subió tímidamente del 27% al 28% en el último año, la puntuación media se queda congelada en un 4,7 sobre 10.
El factor macroeconómico a tener en cuenta
Es crucial contextualizar la fotografía fija del estudio: la encuesta de Fotocasa se realizó en febrero de 2026. Por tanto, las respuestas de los ciudadanos reflejan el impacto del bienio 2023-2025, caracterizado por una progresiva relajación de los tipos de interés que abarató las hipotecas, sumado al encarecimiento paralelo del alquiler.
El reciente repunte de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) el pasado mes de junio añade una nueva variable de incertidumbre. El impacto de este endurecimiento del crédito hipotecario sobre la percepción de rentabilidad de los ciudadanos tendrá que ser analizado en los próximos informes del sector.