El bitcoin ha vuelto con fuerza tras una caída de varios meses y el viernes superó los 79.500 dólares, impulsado por cierres de cortos, mayor liquidez del Tesoro estadounidense y un nuevo respaldo de la Casa Blanca al sector cripto.
La mayor criptomoneda del mundo llegó el viernes a un máximo intradía de 79.500 dólares, su nivel más alto en meses, antes de moderarse hasta en torno a 77.700 dólares al cierre de esta edición, lo que supone una subida de más del 25% desde el lunes.
El repunte pone el broche a una de las semanas más intensas para Bitcoin en años, tras un periodo en el que el token se había quedado muy por debajo de los máximos de 2025 durante buena parte de 2026.
Durante seis semanas consecutivas, Bitcoin había estado atascado moviéndose entre 62.000 y 66.000 dólares, después de caer más de un 50% desde el máximo histórico de unos 126.000 dólares que alcanzó en octubre del año pasado hasta el mínimo de unos 57.600 dólares tocado a principios de julio de este año.
Ese prolongado letargo llevó a muchos operadores a acumular posiciones bajistas a lo largo del año, apostando a que el bajo rendimiento del token se mantendría. Cuando el precio rompió al alza esta semana, esas apuestas se deshicieron de forma abrupta y desencadenaron un episodio de cierre forzoso de posiciones cortas.
Ether, la segunda mayor criptomoneda, y otros activos digitales también se han disparado al calor de la misma ola de posicionamiento, un movimiento que además se vio reforzado por las señales de mayor liquidez procedentes de Washington.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos duplicó a principios de semana el volumen de sus recompras de bonos para calmar a un mercado de deuda nervioso y, cuando las rentabilidades repuntaron pese a ello, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, prometió el jueves incrementarlas aún más.
Unas condiciones financieras más laxas y un dólar más débil suelen favorecer a los activos más arriesgados como Bitcoin.
La evolución regulatoria también añadió más combustible al repunte. El martes, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) presentó una propuesta denominada 'Regulation Crypto Assets', que plantea requisitos de registro más flexibles para los emisores de criptomonedas.
Un día después, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al consejero delegado de Coinbase, Brian Armstrong, al de Ripple, Brad Garlinghouse, a los gemelos Winklevoss de Gemini y a otros líderes del sector, y presionó al Congreso para que apruebe la largamente postergada ley Digital Asset Market CLARITY Act.
El proyecto, que repartiría la supervisión de los activos digitales entre la SEC y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC), superó el trámite en la Cámara de Representantes el año pasado, pero sigue bloqueado en el Senado y necesita 60 votos para salvar una votación de procedimiento el 15 de septiembre, algo que todavía no tiene garantizado.
Trump menciona Hyperliquid y HYPE sube con fuerza
Uno de los momentos más llamativos de la cumbre del miércoles se produjo cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas estaba trabajando para atraer a Hyperliquid, una bolsa descentralizada de derivados, al territorio estadounidense "de forma plenamente compatible con la ley", aunque el organismo aún no ha hecho público ningún calendario para ello.
Ese comentario hizo que HYPE, el token nativo de Hyperliquid, se disparara un 25% en 24 horas.
Por el momento, HYPE cotiza en torno a 74 dólares, más de un 30% por encima del nivel previo a las declaraciones de Trump.
Esta plataforma de negociación descentralizada, muy popular entre los operadores de futuros perpetuos, se ha convertido en una especie de termómetro de hasta dónde puede llegar el giro más favorable de Washington hacia las criptomonedas.