El precio de referencia del gas natural neerlandés superó este lunes los 70 euros por megavatio hora, mientras la reanudación de los combates entre Estados Unidos e Irán avivaba el temor a nuevos retrasos en las exportaciones de gas natural licuado del golfo Pérsico.
El precio de referencia europeo del gas natural en el mercado holandés TTF para entrega en octubre de 2026 alcanzó el lunes un máximo intradía de 70,85 euros por megavatio hora, según datos de ICE, ante la incertidumbre sobre los suministros de gas natural licuado (GNL) procedentes del Golfo, que presiona al alza las cotizaciones.
El domingo, las fuerzas estadounidenses atacaron lanzaderas de cohetes iraníes cerca del estrecho de Ormuz, lo que llevó a Irán a responder lanzando misiles contra tropas estadounidenses en Jordania. La escalada amenaza con provocar nuevas interrupciones en las exportaciones de gas natural licuado, ya que el estrecho de Ormuz, por donde suele transitar aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de GNL, permanece prácticamente cerrado.
Estas perturbaciones se producen en un momento en que los envíos de GNL son cruciales para Europa, que está rellenando sus reservas de gas de cara al invierno.
Las instalaciones de almacenamiento de gas de la UE estaban llenas al 64,7%, según datos de Gas Infrastructure Europe (GIE), lo que mantiene las reservas por debajo de los niveles históricos para esta época del año.
Los elevados precios de mercado han ralentizado el proceso de reposición en muchos países y alimentan el temor de que Países Bajos y Alemania no alcancen sus objetivos de almacenamiento de gas, del 80% y el 70%, respectivamente, antes de la fecha límite del 1 de noviembre.
Se debe a que el diferencial entre los precios actuales y los del invierno ha sido a menudo demasiado estrecho, o incluso negativo, para cubrir el coste y el riesgo de almacenar gas. Normalmente, los proveedores compran gas a precios más bajos en verano, lo almacenan y lo venden a precios más altos en invierno.
Unos niveles bajos de almacenamiento no significan necesariamente que un país se vaya a quedar sin gas en invierno. Sin embargo, unas reservas insuficientes pueden dejar a los países de la UE más expuestos a la volatilidad de los precios o a interrupciones en los suministros mundiales. Esto preocupa especialmente a las empresas de la mayor economía europea.
"Si unos almacenes de gas insuficientemente llenos coinciden con un invierno muy frío, Alemania podría dejar de cubrir por completo la demanda normal de gas", advirtió a 'Euronews Business' Sebastian Heinermann, director general de la asociación alemana de almacenamiento de gas INES.
"Si los precios del gas superan entonces el nivel que los consumidores industriales pueden permitirse, las empresas se verán obligadas a reducir la producción", añadió, advirtiendo de que esto podría causar daños económicos importantes.
Italia también afronta riesgos para su suministro de gas, aunque el nivel de almacenamiento del país es de los más altos de Europa.
El pasado jueves, QatarEnergy comunicó a la eléctrica italiana Edison, uno de sus mayores clientes en Europa, que prorrogaba hasta principios de noviembre la suspensión de sus entregas de gas natural licuado por causa de fuerza mayor debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán, según Reuters.
El contrato a largo plazo entre Edison y Qatar suele cubrir el equivalente a en torno a una décima parte del consumo anual de gas de Italia. Edison aseguró que está obteniendo suministros alternativos y que podrá cumplir sus compromisos con los clientes.
La UE importa relativamente poco gas directamente de Oriente Medio. Qatar aportó el 3,7% de las importaciones totales de gas del bloque en 2025. No obstante, las perturbaciones en el Golfo pueden seguir encareciendo los precios europeos.
Los analistas advierten de que una interrupción prolongada de las exportaciones de GNL del Golfo podría obligar a los compradores europeos a competir de forma más agresiva con los asiáticos por los cargamentos disponibles, lo que podría añadir aún más presión alcista sobre los precios del gas en Europa.
Esta posible guerra de ofertas podría acercar los precios mayoristas a 100 euros por megavatio hora, según Goldman Sachs.
La semana pasada, las analistas del banco Samantha Dart y Laura Cyr escribieron una nota recogida por 'Bloomberg' en la que afirmaban: "En un escenario en el que las exportaciones de energía de Oriente Medio solo se normalicen gradualmente hasta 2027, estimamos que el contrato TTF de diciembre de 2026 probablemente tendría que situarse por encima de 100 euros por megavatio hora".
¿Con qué rapidez pueden subir las facturas de los hogares?
Si el nivel actual de precios es pasajero, el repunte puede tener poco efecto sobre las facturas de los hogares. Por el contrario, mientras no haya señales claras de distensión, un aumento prolongado podría trasladarse gradualmente a las facturas energéticas domésticas en toda Europa.
Según una estimación anterior de Oxford Economics, los cambios en los precios mayoristas tardan de media unos seis meses en reflejarse por completo en los precios al consumidor, aunque los plazos difieren mucho entre los países del bloque.
Los precios pueden reaccionar en cuestión de meses en Francia, Italia y España, y casi de inmediato en Países Bajos, pero pueden tardar cerca de un año en alcanzar su máximo en Alemania y Austria.
Oxford Economics considera que Italia es la más expuesta de las grandes economías europeas, porque la transmisión de precios es relativamente rápida y el país depende en gran medida del gas, aunque sus instalaciones de almacenamiento se encuentran actualmente entre las más llenas de Europa.