Los secretos de la voz de tenor al descubierto con Juan Diego Flórez y Benjamin Bernheim

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Por Katharina Rabillon  & Euronews
Los secretos de la voz de tenor al descubierto con Juan Diego Flórez y Benjamin Bernheim
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La voz de tenor es la más aguda del canto masculino. La voz masculina media es una voz de barítono. Entre el barítono y el tenor solamente hay 3 o 4 notas de diferencia, pero la desigualdad es total. Tenor viene del latín ‘tenere’, que significa ‘sostener’. Esto se debe a que, en la música antigua, desde 1250 hasta 1500, la función del tenor era ‘sostener’ la melodía, proporcionando la base de la música. Hay diferentes tipos de tenor: el tenor leggero, el tenor dramático, el tenor lírico, el tenor spinto, el heldentenor (tenor heroico), el tenor Mozart, el tenor buffo...

El peruano Juan Diego Flórez es un ‘tenor belcantista por excelencia’. El francés Benjamin Bernheim es un tenor lírico y un experto en el repertorio francés. En el marco de un reportaje para el programa Música, el equipo de Eurponews habla con ambos para que le ofrezcan una idea de lo que representa la voz del tenor.

Además, en el episodio, Euronews aporta un enfoque científico en esta historia. El otorrinolaringólogo del Festival de Salzburgo nos explica por qué la voz del tenor resuena especialmente bien en nuestros oídos. Así, una voz de formación clásica se puede escuchar a pesar de estar acompañada por una enorme orquesta. En términos acústicos muy sencillos, esto es posible porque la orquesta tiene un pico de energía en su serie de sobretonos en torno a los 500 hercios y el pico en la serie de sobretonos de un cantante aparece en torno a los 3 000 hercios o en el formante del cantanteLa voz del tenor es un fenómeno. Los tenores son héroes de la ópera y reyes del ‘do de pecho’.

"Creo que al público le encantan las notas altas, porque suenan en sus oídos, y eso es emocionante", declara Juan Diego Flórez.

Ninguna otra voz provoca una reacción semejante en el público. Es como un arriesgado espectáculo circense.

"La apuesta que hacemos sobre un tenor es: ¿tendrá éxito?", indica el tenor Benjamin Bernheim.

Semejante presión requiere unos nervios de acero.

"Incluso yo, cuando voy a la ópera, escucho al tenor, porque sé que es así como somos vistos. Es como... ¡A ver si lo consigue!", añade Bernheim.

Una visión de cómo alcanzar las notas altas de la mano de dos tenores de renombre mundial. El peculiar 'do de pecho' es una de las notas más agudas para un tenor. El tenor representa la voz masculina más aguda. Su registro vocal suele abarcar dos octavas, de 'Do a Do'. Benjamin Bernheim, tenor mundialmente conocido, insiste en que las técnicas tardan años en dominarse.

"La voz del tenor es una voz que no existe en la naturaleza. Se necesita mucha paciencia para construirla. Mucha gente que ama la ópera, muchos aficionados... consideran que esta voz es un poco mágica porque todas las demás voces son, por así decirlo ‘naturales’. Entre otras, la voz de soprano, que entra en las notas altas, está en la naturaleza de la voz, mientras que el tenor... es como si hubiera un desafío extra que se ha añadido, y hay una atención particular con respecto a los tenores", explica Benjamin Bernheim.

¿Cómo hace un tenor para cantar, desde lo más bajo hasta lo más alto de su gama, sin cambiar, aparentemente, de marcha? El secreto se llama passaggio: el ‘puente’.

"La voz natural del tenor, así como la voz natural del barítono, tiene un cierto límite, y este pasaje va a determinar en qué momento hay que pasar a una voz mixta, o a una voz completa, para que la ‘voz de pecho’ se mantenga justo en la parte superior", añade Bernheim.

"La voz mixta es una voz que está conectada, tanto con la voz de pecho como con la voz de cabeza. Es todo un arte saber encontrar el equilibrio. Este pasaje es el límite natural, es el cielo. Y, más allá de él, estamos en el espacio", explica el tenor francés.

Pero, ¿qué ocurre realmente dentro del cuerpo cuando un tenor canta en el registro superior? En Salzburgo, el estudiante de canto, el tenor Iván Sánchez Águila, se somete a una resonancia magnética para visualizar lo que nunca llegamos a ver: los tremendos desafíos físicos.

"Cuentas hasta siete segundos, y luego, mantienes la nota todo lo que puedas. Todo comienza con el diafragma. La presión debe venir del pecho. Los pulmones se contraen. Los músculos de su garganta también están trabajando. Se puede ver cómo la lengua se levanta, la laringe se tensa... y cómo el aire sale para producir el sonido", declara Nikolaus Mayr, radiólogo jefe del Diagnosezentrum Salzburg.

"Fue muy difícil cantar allí, porque hay mucho ruido. Además, aquí hay que respirar bien, y oxigenar bien los músculos, para poder mantener el sonido durante mucho tiempo, incluso cuando estás tumbado. Ha sido genial descubrirlo", afirma Iván Sánchez Águila, estudiante de canto que se forma para convertirse en tenor, en la Universidad Mozarteum de Salzburgo.

"Todo este mecanismo que hemos contemplado puede describirse como el máximo rendimiento del cuerpo humano. Si nos fijamos en las funciones que tienen lugar en el cerebro, para controlar todos los músculos, de modo que salga una nota exacta, resulta notable", señala Nikolaus Mayr, radiólogo jefe del Diagnosezentrum Salzburg.

Hay otra razón por la que la voz del tenor resuena, asegura el especialista en otorrinolaringología del Festival de Salzburgo.

"Un tenor tiene la peculiaridad de producir un grupo de sonidos particular. Todos los cantantes tienen eso, pero el tenor puede producirlo, especialmente, en torno a una frecuencia de 3 000 hercios. (05:58) Pero, entonces, ¿qué ocurre con el público? 06:05 Esta concentración de energía, este cúmulo que se produce, encuentra una sensibilidad muy especial, exactamente, en el oído, porque allí los 3 000 hercios se perciben particularmente bien. 06:17 De ahí viene esa sensación: ‘me produce escalofríos’. El vello se eriza cuando se alcanza este punto, esta acción. 06:27 Y, entonces, las personas se ponen de pie, y están fuera de sí mismas", explica Josef Schlömicher-Thier, otorrinolaringólogo y médico asesor del Festival de Salzburgo.

El arte del tenor moderno tiene sus raíces en Italia. Fue Gioachino Rossini quien puso la voz del tenor en el centro de atención. Uno de los grandes tenores de nuestro tiempo, Juan Diego Flórez, comparte un vínculo especial con el compositor italiano.

"Antes de Rossini, las principales estrellas de la ópera eran las sopranos y los castrati. Pero... cuando llegó Rossini se suprimieron los castrati. Así que, dio los papeles estelares a algo que se asemejara a la voz de los castrati: los tenores y la mezzosoprano", declara Juan Diego Flórez.

En 1831, durante la ópera ‘Guillermo Tell’ de Rossini, se produjo un momento inolvidable: el tenor francés Gilbert Duprez dejó boquiabierto al público con su revolucionaria entrega del ‘do de pecho’.

"Duprez estaba en Italia practicando en su camerino, y estaba probando esas notas altas. Y, en el camerino, dio este ‘do de pecho’ con toda la voz. Estaba asombrado por ese sonido, y quería mantenerlo. Quería cantar así. Y lo hizo. Y todo el mundo dijo: ¡Guau! ¿Qué es esto? Así que, él fue el padre del ‘do de pecho’, tal como lo conocemos hoy", afirma el astro peruano.

Y, entonces, nació una superestrella mundial.

"Realmente, fue el primer tenor que cantó para mucha gente, para teatros enteros. Todo el mundo tenía un disco de Enrico Caruso en casa. Era así de famoso", añade Juan Diego Flórez.

Los fantásticos y alucinantes ‘fuegos artificiales vocales’ son una especialidad de las óperas de Rossini; entre ellas, ‘El conde Ory’.

"Así que, ese es el primer ‘do alto’ de la ópera. Y está llena de ‘dos altos’. Uno tras otro, uno tras otro... y hay que cantar... DA, DA, DA... Con el ‘do de pecho’ tienes que decidirte antes. Tienes que pensarlo, y luego, lo haces", explica el gran tenor peruano.

"¿Adicto a las ovaciones? (RISAS). Claro que es bonito que te ovacionen. Y el público, ya sabe, cuando sales, se pone en pie y hace como... (pisa fuerte) algo que es genial, por supuesto. Pero, siempre he sido muy duro conmigo mismo, muy autocrítico. Sigo grabando los ensayos, y después, los escucho. Últimamente, he empezado a poner marcas en la partitura cuando lo he hecho bien. Así que, creo que hay que tener un buen equilibrio", indica Juan Diego Flórez.

"Las preguntas son siempre las mismas: ¿cómo lo hace? ¿Cómo ha logrado esa capacidad para mantener estas notas? Ha sido observando, yendo a ver a los demás. Hay que saltar al vacío, hacia lo desconocido, y luego, desplegar las alas, y volar", declara Benjamin Bernheim.

"No creo que sea necesario llegar al ‘do de pecho’, sino ser un buen cantante. Yo quiero que un cantante me emocione. Los mejores cantantes son los que te hacen sentir algo", concluye Juan Diego Flórez.

Nota: La película (imágenes en las que aparece Enrico Caruso) fue restaurada por la Fondazione Cineteca di Bologna, en colaboración con el MoMA - The Museum of Modern Art, el BFI National Archive y el Gosfilmofond de Rusia.