'Esplendores de los oasis de Uzbekistán' y 'En los caminos de Samarcanda', viaje al pasado en París

'Esplendores de los oasis de Uzbekistán' y 'En los caminos de Samarcanda', viaje al pasado en París
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Por Galina Polonskaya

Los visitantes del museo del Louvre están invitados a un viaje a los días glorisosos de la Gran Ruta de la Seda, con la exposición 'Esplendores de los oasis de Uzbekistán: en la encrucijada de las rutas de las caravanas'. Un viaje por Asia Central que abarca más de 1 900 años. La mayoría de las piezas únicas que se exponen han salido de Uzbekistán por primera vez. Uno de los tesoros descubiertos es la puerta de Gur-i-Mir, el mausoleo de Amir Timur (Tamerlán) en Samarcanda.

"Logramos reunir las mejores obras de las colecciones de los museos de todo el país. Aquí están representados 13 museos. Hay piezas que pasaron por una larga restauración en Uzbekistán, en la que trabajaron restauradores franceses. Nos hemos preparado para esta exposición durante cuatro años y se han restaurado 70 piezas", explica Gayane Umerova, directora ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo del Arte y la Cultura de la República de Uzbekistán.

La Mona Lisa uzbeka

La joya de la corona, apodada la Mona Lisa uzbeka, es la Pintura de los embajadores. Cuenta la historia de los intercambios diplomáticos en los oasis del reino de Samarcanda, que se encontraba en la encrucijada de las rutas de las caravanas de Asia central. En ella, se ve a los embajadores desfilando ante el rey de Samarcanda.

Frantz Grenet, catedrático de historia y culturas del Asia Central preislámica, College de France, nos da más detalles:

"Cuando se realizó la pintura, probablemente el 21 de junio del año 660, la fiesta del Año Nuevo zoroástrico en Samarcanda, la gran fiesta de barcos dragones en China y el solsticio de verano caían en el mismo día. La coincidencia de todas estas fiestas de Año Nuevo entre diferentes pueblos le sirvió al rey de Samarcanda para mostrar que controlaba todas las rutas de Asia".

"Uno de los Coranes más antiguos del mundo"

Otra pieza extremadamente valiosa que ha viajado desde Uzbekistán son las páginas del Corán de Katta Langar, de finales del siglo VII y principios del VIII.

"Es uno de los Coranes más antiguos del mundo. De apenas 100 años después del comienzo del Islam. Este Corán, lo sabemos, fue escrito, copiado en Uzbekistán. Hoy es parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad", señalaYannick Lintz, comisaria de la exposición 'Esplendores de los oasis de Uzbekistán', presidenta del Museo Guimet de París.

La estatua de un rey de la dinastía Kushan data del siglo I d.C. Esas estatuas budistas, descubiertas en el asentamiento de Dalverzin-Tepe, datan del siglo II-III d.C. Todas ellas están hechas de arcilla sin cocer.

La historia del budismo en Uzbekistán fue uno de los temas del coloquio científico de la exposición celebrada en el Louvre.

"Antes del advenimiento del Islam, la religión budista se difundió en el sur de Uzbekistán. Desde el centro budista de la antigua Termez, el budismo se transmitió al este, principalmente a China y al oeste en Partia", señala Shokir Pidayev, director del Instituto de Estudios Artísticos, Academia de Ciencias de Uzbekistán.

El Libro de las Maravillas

La exposición muestra unas 180 obras, entre ellas varias piezas de colecciones occidentales como el Libro de las Maravillas, dictado por Marco Polo, que suscita un gran interés.

"Esta exposición es un momento muy importante y especial para el Museo del Louvre, en el Museo del Louvre, para el público que quiere explorar este famoso cruce de caminos de las rutas de las caravanas, de la Ruta de la Seda, a través de casi 2 000 años de historia, 19 siglos”, afirma Rocco Rante, comisario de exposiciones y arqueólogo.

'En los caminos de Samarcanda'

Podemos continuar el viaje al pasado de Uzbekistán en el Instituto del Mundo Árabe de París. La exposición 'En los caminos de Samarcanda: maravillas de seda y oro', muestra el arte de vivir y las maravillas artesanales de la corte de emires en el siglo XIX.

"Es un bordado muy particular, que cubre todo el tejido. Primero, la conservación es perfecta, porque todo el tejido está cubierto de oro, y el oro no se deteriora. Y lo que ve aquí es la representación de una sanguijuela, que se supone que debe absorber el mal", explica mostrando una túnica Yaffa Assouline,  conservadora jefa de la exposición 'En los caminos de Samarcanda: maravillas de seda y oro'.

Estos tesoros de los museos de Uzbekistán también han salido del país por primera vez.

"En Uzbekistán, todavía existen todas las técnicas que se ven en esta exposición. Es muy importante mostrar que no hemos perdido estas tradiciones, que nuestros artesanos continúan usándolas, y que las tradiciones de las artes aplicadas siguen vivas", cuenta Gayane Umerova, directora ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo del Arte y la Cultura de la República de Uzbekistán.

Hacia una nueva era de diplomacia cultural

Con la inauguración de estas dos exposiciones, Uzbekistán allana el camino hacia una nueva era de diplomacia cultural. La Fundación para el Desarrollo del Arte y la Cultura de Uzbekistán está ansiosa por compartir la historia cultural del país con el mundo. Su vicepresidenta, Saida Mirziyoyeva, califica las muestras de "históricas":

"Me gustaría dar la bienvenida a todos los invitados y socios a la inauguración de estas exposiciones históricas para nuestro país".

Ambas exposiciones en París son, de hecho, una oportunidad única para acercarse a la historia de Uzbekistán, un capítulo importante en la historia de nuestra civilización.