Una nueva exposición en el MAS de Amberes explora las artes marciales como cultura, identidad y comunidad, y reúne tradiciones globales e historias locales más allá del combate.
Pelear es una de las actividades más antiguas del ser humano. Pero, según una nueva exposición, detrás de las distintas técnicas de combate de las artes marciales hay un profundo sentido cultural y filosófico.
En el Museum aan de Stroom (MAS) de Amberes, la exposición 'Artes marciales' se inaugura el 3 de abril y aborda las disciplinas, los movimientos, la identidad y el papel de estas prácticas en la comunidad de la ciudad portuaria neerlandesa y en todo el mundo.
La muestra también reunirá objetos, relatos y testimonios para recorrer la historia y el legado de las artes marciales y plantear a los visitantes una pregunta sencilla: ¿por qué practica la gente artes marciales?
Para responder a esa pregunta, la exposición se articula en cinco ejes: cuerpo, mente, combate, sociedad y belleza.
La propuesta va del entrenamiento físico al bienestar mental, del combate y la competición a la identidad social y, por último, al movimiento como elemento visual y expresivo.
Según el comisario adjunto Rachid Atia, estos ejes a menudo se solapan y ponen de relieve la profundidad cultural de las artes marciales.
Al contar la historia de las artes marciales también se puede contar la historia de la ciudad, afirma Atia.
A principios del siglo XX, el boxeo y la lucha formaban parte de la vida cotidiana de la ciudad portuaria, vinculados al trabajo y al ocio. Con el tiempo, nuevas disciplinas llegaron gracias al intercambio global y a las migraciones, y moldearon la escena diversa que existe hoy.
A través de diferentes objetos históricos y obras de arte, la exposición muestra los vínculos entre tradiciones de combate de todo el mundo, desde las artes marciales asiáticas hasta prácticas africanas y europeas.
Incluso en la cultura popular, se exhiben fragmentos de películas, carteles de combates legendarios que marcaron época, como 'Rumble in the Jungle', y otros materiales visuales que ilustran los diversos papeles que han desempeñado las artes marciales en la sociedad.
Artes marciales más allá del combate
La idea central de la exposición es que las artes marciales no son solo algo físico.
El entrenamiento desarrolla fuerza, pero también concentración, disciplina y rutina. Para muchas personas que lo practican, pasa a formar parte de la vida cotidiana y deja de ser algo separado de ella.
También tiene que ver con lo que ocurre más allá del propio entrenamiento. No es solo un fin en sí mismo, sino una forma de desarrollar competencias sociales y emocionales y de crear vínculos, añade.
Ese equilibrio entre cuerpo y mente recorre toda la exposición, junto a un vínculo más profundo con la religión, la filosofía y la propia identidad.
Algunas artes marciales se presentan no solo como disciplinas físicas, sino como caminos para practicar el autocontrol, la concentración espiritual y el crecimiento personal.
Un ejemplo es la sección dedicada a la tradición iraní del zurkhaneh, donde el entrenamiento físico se combina con la poesía, el ritual y la música.
La exposición también pone el foco en linajes de artes marciales en los que los maestros transmiten no solo técnicas, sino valores, principios y toda una forma de estar en el mundo.
Héroes locales
Los clubes de combate y practicantes locales de Amberes también han aportado fotografías, carteles y archivos personales para que los visitantes puedan profundizar en la historia de la ciudad.
Estas piezas conviven con imágenes actuales de esas mismas comunidades, que muestran cómo las prácticas se transmiten y se transforman con el paso del tiempo.
Se trata de conexiones intergeneracionales y de la transmisión del patrimonio, afirma Roselyne Francken, comisaria de 'Artes marciales'.
A día de hoy, los visitantes pueden ver fotografías de antes y ahora de dojos y rings de combate, no solo en Europa sino en todo el mundo, a través de grandes imágenes colgadas alrededor de las escaleras mecánicas del MAS.
Listos para entrar en combate
La interactividad es otro de los puntos fuertes de la exposición.
Los visitantes podrán entrar en un ring de boxeo, intentar seguir una secuencia de kung fu mediante un sistema de seguimiento de movimiento o entrenar con material como sacos de boxeo y un muñeco de madera.
Todo ello se acompaña de testimonios en audio y vídeo de practicantes de Amberes, que ofrecen una idea de cómo se viven hoy las artes marciales.
El equipo curatorial invita a los visitantes a acudir con la mente abierta y a descubrir la riqueza cultural, artística y patrimonial de las artes marciales.
Artes marciales se inaugura el 3 de abril en el museo MAS de Amberes. Las entradas y la información para el público están disponibles en la página web oficial del museo.