Los investigadores comprobaron que quienes participan cada semana en actividades artísticas y culturales parecen envejecer más despacio a nivel biológico, con efectos similares al ejercicio regular.
Desde hace años nos dicen que hacer ejercicio es una de las mejores cosas que podemos hacer para envejecer bien. Pero ¿y si visitar una galería de arte, unirse a un coro o apuntarse a una clase de cerámica fuera igual de beneficioso, hasta el punto de llegar a nuestro ADN?
Pues bien, según un nuevo estudio del University College London (UCL), participar con regularidad en actividades artísticas podría ayudar a ralentizar el ritmo del envejecimiento biológico.
El estudio, publicado en la revista 'Innovation in Aging' (fuente en inglés), analizó respuestas a encuestas y datos de análisis de sangre de 3.556 adultos en el Reino Unido.
Los investigadores compararon el grado de participación de los encuestados en actividades artísticas y culturales con cambios químicos en el ADN vinculados al envejecimiento biológico.
Cómo las artes y la cultura pueden ayudar a ralentizar el envejecimiento biológico
El equipo comprobó que las personas que participaban con más frecuencia en actividades artísticas y culturales, y que además practicaban una mayor variedad de ellas, parecían envejecer más despacio y tenían una edad biológica más baja.
Quienes participaban en alguna actividad artística al menos una vez por semana parecían envejecer alrededor de un 4 % más despacio que quienes apenas lo hacían.
Resulta llamativo que, según los investigadores, esta diferencia era similar a la observada entre quienes hacían ejercicio semanalmente y quienes no lo hacían.
La autora sénior, Feifei Bu, señaló: "Nuestro estudio aporta las primeras pruebas de que la participación en las artes y la cultura está vinculada a un ritmo más lento de envejecimiento biológico. Esto se suma al creciente cuerpo de evidencias sobre el impacto de las artes en la salud, ya que se ha demostrado que las actividades artísticas reducen el estrés, disminuyen la inflamación y mejoran el riesgo de enfermedad cardiovascular, del mismo modo que lo hace el ejercicio".
Los resultados fueron más claros entre los adultos de 40 años en adelante y se mantuvieron incluso tras tener en cuenta factores como el índice de masa corporal, el tabaquismo, el nivel educativo y los ingresos.
La autora principal, Daisy Fancourt, explicó: "Estos resultados demuestran el impacto de las artes en la salud a nivel biológico. Aportan pruebas para que la participación en actividades artísticas y culturales se reconozca como una conducta que promueve la salud, de manera similar al ejercicio".
También apuntó: "Nuestro estudio sugiere además que participar en una variedad de actividades artísticas puede ser beneficioso. Esto podría deberse a que cada actividad tiene diferentes 'ingredientes' que favorecen la salud, como la estimulación física, cognitiva, emocional o social".
Qué son los relojes epigenéticos
El equipo de UCL analizó siete 'relojes epigenéticos' diferentes, herramientas que leen los patrones químicos de nuestro ADN para estimar la velocidad a la que envejece el organismo.
Dos de los relojes más recientes, DunedinPoAm y DunedinPACE, calculan el ritmo de envejecimiento, y las puntuaciones más altas se asocian a un mayor riesgo de enfermedades relacionadas con la edad. Los investigadores descubrieron que tanto la participación en actividades artísticas como la actividad física se asociaban a un envejecimiento más lento según estas medidas.
En el caso del reloj DunedinPACE, participar en alguna actividad artística al menos tres veces al año se asoció con un envejecimiento un 2 % más lento, mientras que la participación mensual se vinculó a un 3 % menos de envejecimiento y la actividad semanal a un 4 % menos, en comparación con quienes participaban menos de tres veces al año.
Según los investigadores, esta diferencia era comparable a la observada anteriormente entre fumadores actuales y exfumadores.
En otra prueba conocida como PhenoAge, las personas que participaban semanalmente en actividades artísticas y culturales tenían, de media, alrededor de un año menos de edad biológica que quienes apenas lo hacían.
En comparación, quienes hacían ejercicio cada semana eran, de media, algo más de medio año más jóvenes. Eso no significa que haya que cambiar por completo las zapatillas de correr por un cuaderno de dibujo. La actividad física sigue siendo una de las conductas saludables mejor respaldadas por la evidencia científica.
Pero los resultados del estudio sí sugieren que las actividades artísticas y culturales merecen un lugar junto al ejercicio a la hora de pensar en un envejecimiento saludable.
En resumen, reserve esa entrada para un concierto, apúntese a esa clase de dibujo al natural, visite por fin esa exposición que lleva tiempo en su lista, porque su ADN podría agradecérselo.
Un motivo más para consultar nuestro 'cultural digest' semanal, su guía de todo lo que ocurre en Europa, desde exposiciones de arte hasta nuevos lanzamientos musicales, cine y televisión.