Según una nueva investigación, el Tetris puede ayudar a reducir los recuerdos intrusivos de un trauma y los síntomas se atenúan al cabo de seis meses.
Al mantener el cerebro ocupado jugando al Tetris, los recuerdos intrusivos no encuentran cómo abrirse paso y así se alivia el trauma, según ha constatado una nueva investigación.
El estudio, publicado en 'The Lancet Psychiatry', se centró en tratar recuerdos intrusivos, vívidos y no deseados de un trauma, un síntoma central del trastorno de estrés postraumático (TEPT).
El tratamiento, denominado Intervención de Tarea de Imágenes en Competencia (ICTI por sus siglas en inglés), fue desarrollado en la Universidad de Uppsala, en Suecia, en colaboración con el organismo de investigación P1vital, y probado junto con la Universidad de Cambridge y la Universidad de Oxford.
Los traumas psicológicos, como presenciar una muerte inesperada o sufrir una experiencia violenta, pueden provocar recuerdos intrusivos que persisten durante días o años y afectan a la salud mental y física de las personas.
Los recuerdos intrusivos, conocidos comúnmente como flashbacks, son evocaciones involuntarias y recurrentes que irrumpen de forma repentina en la mente, normalmente como imágenes visuales del trauma.
"Incluso un solo y fugaz recuerdo intrusivo de un trauma pasado puede tener un fuerte impacto en la vida diaria, secuestrar la atención y dejar a la gente a merced de emociones no deseadas e intrusivas", señaló la autora principal del estudio, Emily Holmes, profesora de psicología en la Universidad de Uppsala.
Añadió que, al debilitar el carácter intrusivo de estos recuerdos sensoriales mediante esta breve intervención visual, las personas experimentan menos imágenes traumáticas que regresan de forma brusca.
El equipo de investigación se centró en profesionales sanitarios que habían vivido sucesos traumáticos en el trabajo durante la pandemia de COVID-19.
Los participantes se dividieron en tres grupos, el primero utilizó la intervención mental, el segundo escuchó música clásica y el tercero recibió el tratamiento habitual.
El estudio constató que la ICTI redujo de forma considerable los recuerdos intrusivos, que pasaron de una media de catorce a la semana al inicio a uno a la semana a las cuatro semanas, diez veces menos que los participantes de los otros grupos.
Seis meses después del ensayo, el 70% de las personas del nuevo grupo de tratamiento estaba completamente libre de recuerdos intrusivos.
"Nuestra intervención se centra en las imágenes mentales, no en las palabras, y está diseñada para ser lo más suave, breve y práctica posible, de modo que encaje en la vida ajetreada de la gente", añadió Holmes.
Cómo funciona el tratamiento
El componente principal del tratamiento es el videojuego Tetris, en el que los jugadores deben girar figuras de distintos tamaños para encajarlas en una cuadrícula.
En la primera fase del estudio, los participantes evocaron brevemente el recuerdo traumático, sin necesidad de describirlo ni entrar en detalles.
Después se les enseñó a utilizar la rotación mental, una habilidad cognitiva que recurre al ojo de la mente. A continuación, la ICTI requiere que los participantes apliquen esta habilidad para jugar al Tetris, pero de forma más lenta, en sesiones de unos 20 minutos.
El objetivo general del método es ocupar las áreas visuoespaciales del cerebro, compitiendo con el flashback visual para reducir su viveza, su impacto emocional y su frecuencia.
Un tratamiento con efectos beneficiosos generales
Los investigadores observaron que el tratamiento no solo resultaba beneficioso para reducir las imágenes intrusivas, sino también para aliviar en conjunto los síntomas del TEPT.
Si se reducen los recuerdos intrusivos, debería producirse un efecto beneficioso sobre otros síntomas del TEPT, concluyó el estudio.
La ansiedad, la depresión y el funcionamiento general mejoraron a partir de la cuarta semana, con independencia del nivel de TEPT que presentaban los participantes al inicio de la investigación.