Por primera vez desde que hay registros en Francia, la cerveza ha desbancado al vino como bebida preferida de los franceses. Oh. Mon. Dieu.
Repas sans vin, repas chagrin, como dicen los franceses.
Es decir, una comida sin vino es una comida triste.
Algunos tópicos no surgen de la nada y el vino forma parte integrante de la identidad nacional francesa, al mismo nivel que comer una buena baguette, ingerir cantidades ingentes de queso y considerar el ajo y la mantequilla absolutamente imprescindibles como base de la mayoría de los platos.
Ah, y una ira pura y sin filtrar hacia los creadores de Emily in Paris.
Sin embargo, la primera parte de esa afirmación está cambiando...
Por primera vez, el consumo de cerveza ha superado al de vino como la bebida favorita de los franceses, lo que cuestiona la idea gala de que la cerveza es la bebida predilecta de los alemanes, los belgas y de ze rosbifs.
De hecho, según los nuevos datos publicados por l’Organisation Internationale de la Vigne et du Vin (OIV (fuente en inglés) - la Organización Internacional de la Viña y el Vino), los franceses bebieron 22 millones de hectolitros de vino el año pasado. Compare esa cifra con la de la asociación francesa de cerveceras Brasseurs de France, que afirma que los franceses se bebieron 22,1 millones de hectolitros de cerveza en 2025, y estaremos ante un momento histórico.
Más preocupante aún, el consumo de vino en Francia ha caído a su nivel más bajo desde 1957.
Esto puede ser una buena noticia si se trata de reducir el consumo de alcohol, pero un pésimo desarrollo para quienes hacen suyas las palabras de Louis Pasteur: "Il y a plus de philosophie dans une bouteille de vin que dans tous les livres" ("Una botella de vino contiene más filosofía que todos los libros del mundo").
Entonces, ¿qué está pasando?
¿La escena cervecera francesa, que no deja de crecer? Oui.
¿Que la gente bebe menos alcohol a pesar de los estudios que sugieren que los bebedores de vino presentan un menor riesgo cardíaco que otros consumidores de alcohol? En effet.
¿El cambio cultural que lleva a un profesor de Sciences Po a decir a 'Les Echos' (fuente en inglés) que "el vino y su botella de 75 cl siguen asociándose a las comidas en la mesa, mientras que cada vez se come menos sentados a la mesa"? Certainment.
La mayoría de las cervezas además tienen un menor contenido de alcohol y, de nuevo según Brasseurs de France, esta bebida se asocia más a "momentos de convivencia" como los partidos deportivos.
Mucho menos divertidas son las razones económicas que explican que la cerveza haya adelantado al vino. La bière suele ser más barata y la creciente crisis del coste de la vida está cambiando los hábitos de consumo de alcohol, sobre todo entre los jóvenes.
La OIV menciona además que los aranceles de Estados Unidos han añadido presión al comercio mundial del vino.
"Lo que vemos en los datos de 2025 es un sector que reacciona a los efectos en tiempo real de las políticas arancelarias de Estados Unidos, pero que también se adapta a cambios más a largo plazo en materia de clima y de consumo", señaló el director general de la OIV, John Barker.
Francia siguió siendo el mayor consumidor europeo de vino el año pasado, lo que debería aportar cierto consuelo. No obstante, si tiene previsto viajar a Francia en los próximos meses, no tema parecer poco fino si pide una pinta en lugar de un pichet.
Les temps changent ...
Aviso, beba con moderación.