Usuarios de redes sociales y melómanos empiezan a inquietarse por sus colecciones de discos con la ola de calor. Euronews Culture desmonta mitos y ofrece consejos útiles.
Europa sigue lidiando con una persistente ola de calor, con temperaturas que se disparan hasta los 40ºC y más.
Los científicos han confirmado que es la peor registrada en Europa, y las temperaturas abrasadoras han alterado desde la producción de energía hasta el transporte, pasando por los sistemas sanitarios y las infraestructuras.
Está claro que la salud es la prioridad absoluta durante estos episodios de calor extremo, pero algunas preocupaciones cotidianas están ganando terreno en internet, como la protección de los discos de vinilo.
De hecho, los amantes de la música en las redes sociales expresan su temor a que el calor pueda dañar sus preciadas colecciones de vinilos.
¿Hasta qué punto deben preocuparse los coleccionistas y puede el calor extremo causar daños irreversibles en los discos? Vamos a despejar algunas dudas.
Los discos de vinilo están hechos de policloruro de vinilo (PVC), un tipo de plástico conocido por su durabilidad y que tiene un punto de fusión relativamente bajo.
Es cierto que el calor excesivo y la exposición al sol pueden afectar a la resistencia de un disco, y que la temperatura de almacenamiento ideal se sitúa entre los 18 y los 21ºC. Sin embargo, el riesgo de daños sigue siendo bajo en torno a los 30ºC.
Ese riesgo de estropear el surco aumenta entre 35 y 45ºC, y muchos comprobarán que los vinilos empiezan a combarse, es decir, parecen más flexibles y blandos de lo habitual.
Los daños serios se producen entre 50 y 60ºC. Cuando los vinilos se exponen a esas temperaturas, la deformación es casi inevitable y provoca saltos en la reproducción y, en algunos casos, que el disco deje de poder reproducirse.
Entonces, ¿cómo proteger los discos durante una ola de calor?
Siguiendo esta guía de cinco pasos.
Paso uno) Nada de pánico. Los vinilos se derriten a temperaturas superiores a 100ºC, así que no hay riesgo de que vuelvas a casa y encuentres un charco de PVC en el suelo.
Paso dos) Evita la luz solar directa y procura que los discos estén siempre a la sombra.
Paso tres) Guarda los discos en posición vertical, no apilados unos sobre otros, ya que eso puede acelerar su deterioro.
Paso cuatro) Las fundas protectoras siempre son una buena idea, y conviene evitar guardar la colección en trasteros, desvanes o sótanos, donde la temperatura cambia mucho.
Paso cinco) Puede que este sea el más importante. Hagas lo que hagas, no metas los discos en la nevera, como recomiendan algunos usuarios en las redes sociales. La humedad es veneno para los discos y sus fundas, y cualquier choque térmico provocará deformaciones, grietas y moho.
Eso es todo. Y mientras proteges tus pequeños tesoros culturales, recuerda que el paso dos también vale para ti. Mucha precaución ahí fuera.