This content is not available in your region

¿Cómo es vivir en familia en una aldea ecológica en Serbia?

¿Cómo es vivir en familia en una aldea ecológica en Serbia?
Derechos de autor  Property of Walking by the Earth
Por Helen Elfer - Euronews
Tamaño de texto Aa Aa

Como la mayor parte del mundo, Serbia está saliendo de un año extremadamente tumultuoso en el que la COVID-19, el cambio climático y una economía desafiante han obligado a la gente a revaluar por completo su estilo de vida.

Para muchos serbios, esto ha despertado un fuerte deseo de volver a conectar con la naturaleza y el patrimonio rural del país. Así que, tras años de despoblación rural, de repente, la vida en los pueblos, como opción sostenible y ecológica, se ha vuelto más atractiva de lo que ha sido durante mucho tiempo.

Marija Babic asegura que lleva años queriendo vivir cerca de la naturaleza, y finalmente, con su pareja, sus tres hijos y un perro, que llevan el nombre simbólico de ‘Caminando por la Tierra’, está en proceso de mudarse de Belgrado a una comunidad en las laderas de las montañas de Stara Planina.

Marija tiene claro lo que significa, para ella, un estilo de vida ecológico. "Somos una familia que desecha poco, compostamos los residuos orgánicos, cultivamos nuestros propios alimentos y mantenemos limpio el medio ambiente. Somos activistas, no apoyamos el llamado ‘lavado de imagen verde’, no compramos ropa nueva (la usamos de segunda mano o nos la regalan nuestros familiares y amigos)... ¡somos unos lunáticos del aire libre!", señala.

Propiedad de 'Caminando por la Tierra'
Familia 'Caminando por la Tierra'Propiedad de 'Caminando por la Tierra'

Aunque el estilo de vida de las aldeas ecológicas aún no está muy extendido en Serbia, Marija espera que pronto haya más personas que sigan sus pasos.

"En los próximos dos años habrá mucha más gente que quiera vivir en zonas rurales, y quizá se unan a las comunidades existentes. Tenemos un ‘levantamiento ecológico’, la gente ha empezado a despertar, a ser consciente y a luchar por su salud y su entorno. Hasta ahora contamos con el pueblo de Vrmdza, por ejemplo. Fruška Gora es popular y Stara Planina, y el este y el oeste de Serbia están en fase de despertar".

Propiedad de 'Caminando por la Tierra'
Familia 'Caminando por la Tierra'Propiedad de 'Caminando por la Tierra'

El pueblo de Vrmdza que menciona Marija suele representar una inspiración para el desarrollo rural. Hace una década, su población disminuía y era un ejemplo típico de pueblo serbio en declive. Pero su suerte estaba a punto de cambiar.

Dragana Tomic Pilipovic, una mujer con una notable carrera empresarial en Belgrado a sus espaldas, se trasladó allí, llevando consigo a su familia, sus amigos y su visión de un nuevo enfoque de la vida en el pueblo.

Su pasión es "utilizar las habilidades urbanas para encontrar una solución sostenible para vivir en las zonas rurales, y estar más conectados con la naturaleza mediante el desarrollo de una buena economía, empresas con conciencia social y comunidades fuertes", declara. Y, añade: "¡No todos tenemos que ser agricultores!".

Fundó el ‘Centro de Emprendimiento Socialmente Responsable’ y el ‘Centro Rural’, un espacio de cotrabajo en el que los habitantes de los pueblos pueden conectarse, dar rienda suelta a sus ideas y desarrollar valiosas habilidades empresariales.

Hoy en día, la comunidad prospera. Las propiedades del pueblo han sido adquiridas y reconstruidas, y hay un flujo constante de turistas atraídos por las espectaculares rutas de escalada y las rutas de senderismo (el monte Rtanj está cerca), la comida orgánica casera, los hermosos alrededores y las oportunidades de ‘trabajo a distancia’.

Dragana considera que el éxito de Vrmdza se debe, en parte, al intercambio abierto de habilidades y conocimientos entre los lugareños y los recién llegados. Nos describe una comunidad, en el sentido más estricto de la palabra, en la que se emplean y respetan las habilidades de cada persona.

"En Vrmdza, si alguien quiere comprar flores va a ver a Miladinka. Si alguien quiere comprar recuerdos va a ver a Saska. Para el queso, a Snezana… Cada persona del pueblo tiene su propia experiencia, capacidad y recursos para ofrecer un servicio. Cuando los visitantes vienen al pueblo, conocen la historia de cada persona y descubren que cada céntimo que gastan va directamente a apoyar a esa familia".

"Lo que ocurre cuando llegas a un pueblo es que empiezas a reconocer, en gran medida, que no tenías una conexión adecuada con la naturaleza en la ciudad. Es doloroso", relata Dragana.

Pero ahora, declara, “es posible tener lo mejor de ambos mundos. La gente puede comparar qué beneficios obtiene de vivir en una ciudad o en un pueblo. Y, así, las personas tienen la posibilidad de elegir un poco de esta vida y un poco de esa otra y, ellas mismas, hacer la mezcla perfecta".

DjordjeMarkovic, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, vía Wikimedia Commons
Pueblo de VrmdzaDjordjeMarkovic, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, vía Wikimedia Commons

Nevena Savić, de la ONG ecologista Zeleno Doba, coincide en que el cambio está en marcha en Serbia. "Definitivamente hay un aumento de los ‘recién llegados al campo’ y más interés de personas de todas las edades por la sostenibilidad", explica. "Notamos una gran necesidad en la gente por su ‘pedazo de tierra’ y ‘parte del cielo’ durante el confinamiento".

La organización apoya a las personas que quieren vivir de forma más sostenible o están en proceso de ‘volver al campo’.

Nevena señala: "Hace una o dos generaciones, la gente sabía reconocer las plantas, trabajar en el huerto y producir alimentos para un año, así que hay una gran necesidad de volver a aprender esas ‘viejas habilidades’. Hay muchas iniciativas exitosas que promueven el ‘desperdicio cero’, la jardinería urbana y el espíritu empresarial en el campo. Todas ellas cuentan con historias y estilos de vida diferentes. Creemos que eso es asombroso. Todo el mundo hace lo que puede para conseguir resultados sostenibles increíbles".

"A través de nuestras actividades, esperamos aportar más conciencia sobre la sostenibilidad, más comprensión y compasión, más actitudes positivas y sonrisas, más salud y alegría y aportar bien a este mundo", concluye.