This content is not available in your region

Increíbles beneficios de la pesca sostenible en regiones costeras y del interior de la UE

Increíbles beneficios de la pesca sostenible en regiones costeras y del interior de la UE
Derechos de autor  Euronews
Por Denis Loctier  & Euronews

Todas las mañanas, pequeñas embarcaciones de pesca salen del puerto de Bueu, en Galicia, en busca de navajas, a pocos kilómetros de tierra firme. Navegan cerca de Ons, una de las islas atlánticas de la comunidad gallega. Se trata de una zona especialmente protegida, en la que solamente se permiten los métodos de pesca más cuidadosos. Jesús, de 31 años, lleva un lustro capturando navajas. Al igual que otros pescadores de esta zona, no utiliza ninguna herramienta industrial que pueda dañar el fondo marino. En su lugar, se sumerge para encontrar y extraer los moluscos de la arena con cuidado, uno por uno.

"Es un método mucho mejor y más sostenible, ecológicamente hablando, porque no perturba el fondo marino. No dañas a otros organismos. Respiras con el compresor y utilizas tu vista para encontrar las navajas y las recoges con las manos, una a una. Al final, es un método más selectivo, porque solamente coges las más grandes, o las que han alcanzado el tamaño ideal para comercializarse", declara el mariscador Jesús Pilarte Vilar.

Preservar este tipo de captura tradicional permitió a este método de trabajo conseguir la certificación de pesca sostenible, MSC. La jornada de trabajo no es muy larga, ya que cada mariscador solamente puede recoger 15 kilos de moluscos. Los controles son obligatorios. Las capturas son comprobadas por otros pescadores, y a menudo, por las autoridades. ¿Por qué son necesarias estas restricciones?

Hace pocos años, las denominadas ‘islas Atlánticas’ de Galicia, tanto las propias islas como las zonas de mar adyacentes, fueron declaradas parque nacional. El ecosistema único de estos archipiélagos requiere una protección constante. Para la Administración del parque, eso significa frenar el flujo de turistas a niveles gestionables, y llegar al entendimiento con los pescadores locales.

"Si los pescadores ven que las medidas de protección sirven para que, tanto ellos como sus familias puedan vivir mejor, todos ganamos. Así podrán seguir pescando durante muchos años más, mientras las diferentes poblaciones de aves y peces siguen viviendo aquí, y los turistas, que también forman parte de nuestro ecosistema, también pueden seguir disfrutando de este espacio protegido", afirma José Antonio Fernández Bouzas, director y conservador del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.

Las islas Atlánticas, con su belleza natural y sus playas de arena blanca, atraen a miles de turistas cada día. Esto se ha contemplado como una oportunidad para que los pescadores ganaran más capturando menos. Un grupo local empezó a formar a los pescadores artesanales para que, además, trabajaran como guías turísticos.

"Desde el principio de este proyecto de formación, enseñamos a los pescadores a transmitir los aspectos medioambientales de la actividad pesquera a los turistas. Esto es algo que nos parecía esencial realizar en este entorno de parque natural", explica Laura Nieto, gerente del Grupo de Acción Local del Sector Pesquero Ría de Pontevedra.

Cientos de pescadores y mariscadores locales realizaron el curso de formación en ‘pescaturismo’, gracias al apoyo del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y de Acuicultura. Javier Costa fue uno de los primeros en participar en este proyecto. Javier trabaja junto con su mujer y su hijo en un pequeño palangrero que, ahora, está equipado para llevar hasta cuatro pasajeros a bordo. Los llamados ‘pescaturistas’ pueden ver cómo trabajan los pescadores, aprender más sobre la vida marina y descubrir unas vistas únicas de las islas del Atlántico. Javier asegura que las decenas de turistas que recibieron el año pasado comprobaron cómo la pesca artesanal puede coexistir, de forma segura, con los frágiles ecosistemas.

"Participo en este proyecto para que todos vean que cuidamos los parques y sus recursos. Llevamos siglos pescando aquí, dentro de los parques naturales", señala Javier Costa, pescador y guía turístico de Pescaturismo Cíes.

No solamente las regiones costeras de Europa pueden beneficiarse, realmente, de la conservación de sus tradiciones pesqueras.

La República Checa, país que no tiene salida al mar, cuenta con innumerables estanques donde se crían peces desde la Edad Media. Los acuicultores locales son los que cuidan de estas ‘masas de agua’ esenciales.

"Los estanques son realmente importantes para el medio ambiente y para el paisaje, porque un estanque crea un microclima alrededor de su zona y produce mucho vapor, lo que también es estupendo para el ecosistema que nos rodea, y también para los agricultores", declara Oldřich Pecha, piscicultor del criadero ESOX.

Los científicos locales ayudan a los criadores a mantener la competitividad de este método de cría de peces, para preservar los estanques, tan importantes para los ecosistemas locales.

"Son muy buenos para la biodiversidad de los animales y las plantas de los alrededores. Además, protegen a las ciudades y pueblos contra las inundaciones. Investigamos para ayudar a crear una situación, en la que todos salgan ganando, entre la producción, que interesa a los acuicultores, así como los servicios del ecosistema, que interesan a la protección del agua", afirma Jan Mráz, director del programa de investigación 'Acuicultura sostenible con gestión responsable del agua y de los nutrientes' del CENAKVA, en la Universidad del sur de Bohemia, en České Budějovice.

A diferencia de los métodos más industriales, esta llamada ‘acuicultura extensiva’ no acumula grandes cantidades de peces en espacios reducidos, por lo que la contaminación del agua sigue siendo baja. El centro de investigación CENAKVA, situado en el sur de Bohemia, lleva a cabo varios proyectos de apoyo a esta industria tradicional. Los genetistas de especies piscícolas crían los ejemplares más adecuados para la acuicultura extensiva.

"Podemos poner menos peces en el estanque y conseguir la misma producción que si los estanques estuvieran más densamente poblados, y complementados con más alimento", señala David Gela, director del Centro de Pesca Genética de la Facultad de Pesca y Protección de Aguas de la Universidad del sur de Bohemia, en České Budějovice.

Los investigadores checos pretenden combinar la cría de peces con el cultivo, en un enfoque de economía circular. Algunos métodos de acuicultura pueden contaminar el agua con los residuos de los piensos y de los peces, pero estos desechos pueden convertirse en recursos. Esta instalación hidropónica experimental recicla el agua de los tanques de peces como fuente de nutrientes para el cultivo de tomates, lechugas y otras plantas de invernadero.

"Los lodos de los peces salen y se reciclan aquí, no los dejamos llegar al medioambiente para que no dejen huella. En un área muy pequeña, cultivamos más alimentos con la menor cantidad de agua y nutrientes, y con menos emisiones. Así que, la acuaponía es un sistema integrado", explica Koushik Roy, biólogo de sistemas de acuicultura circular y sostenible del CENAKVA en la Facultad de Pesca y Protección de Aguas de la Universidad del sur de Bohemia, en České Budějovice.

La salud pública puede ser otra de las áreas que logran beneficios. Este jardín de infancia se sumó a un proyecto que presenta a los niños las salchichas de pescado, las albóndigas y otros platos.

"Sabemos que los hábitos alimentarios se desarrollan en la infancia. Nos centramos en los niños, porque cuando aprenden a comer y les gusta el pescado, a esta edad, lo consumirán toda su vida", indica Jan Mráz, jefe del Laboratorio de Nutrición de la Facultad de Pesca y Protección de Aguas de la Universidad del sur de Bohemia, en České Budějovice.

El consumo de pescado en la República Checa es uno de los más bajos de Europa. Los investigadores quieren averiguar qué sabores, formas y colores de alimentos, a base de pescado, les gustarían más a los niños.

"En los cuatro años que llevamos participando en este proyecto, la mayoría de los niños se han acostumbrado a comer productos elaborados con pescado. Ahora entienden que el pescado puede tener varios sabores y que es saludable", concluye Magdalena Marešová, directora de la guardería universitaria Kvítek.

Así, tanto para la salud de los menores como para la naturaleza, la pesca tradicional y la acuicultura podrían desempeñar un papel importante.