Una nueva investigación que abarca a más de 240.000 fumadores en cuarenta y seis países detecta pocos avances en la comprensión del daño cardiovascular causado por el tabaco, y plantea dudas sobre si décadas de advertencias sanitarias están calando.
Tras dos décadas de esfuerzos de control del tabaco, los fumadores saben que los cigarrillos pueden provocar cáncer de pulmón. Muchos menos parecen saber que esos mismos cigarrillos pueden desencadenar enfermedades cardiovasculares, infartos y accidentes cerebrovasculares, no solo en quienes fuman, sino también en las personas de su entorno.
Un importante estudio internacional, publicado en BMJ Open, concluye que la conciencia sobre las consecuencias sanitarias del tabaquismo apenas ha mejorado en las últimas dos décadas, a pesar de años de políticas de control del tabaco, advertencias gráficas y campañas de salud pública.
"Los vacíos de conocimiento sobre los principales efectos del tabaquismo y del humo son profundamente preocupantes", afirmó Janet Chung-Hall, investigadora científica del International Tobacco Control Policy Evaluation Project (ITC Project) en la Universidad de Waterloo y autora principal del estudio, en un comunicado.
Con el tabaquismo responsable de más de 2 millones de muertes cardiovasculares al año en todo el mundo, "la escasa conciencia sobre los daños cardiovasculares del tabaco y del humo ajeno es especialmente inquietante", añadió Chung-Hall, que pidió a las autoridades que refuercen la información pública. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte prematura por enfermedades no transmisibles en el mundo, y el tabaco es uno de los grandes factores de riesgo modificables.
Los investigadores analizaron datos de más de 240.000 adultos fumadores en 46 países, a partir del International Tobacco Control Project y de la Encuesta Mundial sobre Tabaco en Adultos de la Organización Mundial de la Salud. El trabajo abarca sondeos realizados entre 2002 y 2022.
Mientras que más del 90% de los encuestados sabía que fumar puede causar cáncer de pulmón, solo alrededor del 80% identificaba la enfermedad cardíaca como consecuencia del tabaco y aún menos conocía el riesgo de ictus y los peligros del humo ajeno.
El mensaje sobre el tabaco aún no cala en Europa
El estudio también incluyó países europeos. Los investigadores constataron que la concienciación sobre el hecho de que fumar causa cáncer de pulmón aumentó de forma significativa en Países Bajos, pero disminuyó en Alemania, Francia y Rumanía, entre otros. El conocimiento de los peligros del humo ajeno también cayó en algunos indicadores en Alemania, Francia y Países Bajos.
La Unión Europea ha ido endureciendo progresivamente sus normas sobre el tabaco, incluyendo requisitos sobre advertencias sanitarias y restricciones a la publicidad y promoción del tabaco. Una investigación anterior en seis países de la UE mostró que los fumadores con mayor conocimiento de los riesgos asociados al tabaco eran también más propensos a declarar un efecto más intenso de las advertencias en las cajetillas de cigarrillos.
"El conocimiento es un primer paso importante para dejar de fumar y proteger a los demás del humo ajeno", señaló Geoffrey T. Fong, investigador principal del ITC Project y catedrático de Psicología y Ciencias de la Salud Pública en la Universidad de Waterloo.
"Nuestros hallazgos ponen de relieve la necesidad de que los gobiernos impulsen una educación pública más fuerte y sostenida sobre los riesgos cardiovasculares, así como sobre los riesgos de cáncer, del tabaco y del humo ajeno".
Europa y la prohibición del tabaco
Las conclusiones llegan en un momento en que varios países europeos endurecen las restricciones sobre los productos de tabaco y nicotina, dentro de un esfuerzo más amplio para reducir las tasas de tabaquismo entre los jóvenes.
En abril, el Reino Unido aprobó una ley antitabaco que limita de forma permanente la venta de productos de tabaco a cualquier persona nacida en 2008 o después, con el objetivo de crear una 'generación sin tabaco'.
Bélgica y Letonia prohibieron la venta de cigarrillos electrónicos desechables en enero de 2025, alegando su atractivo para los jóvenes y su impacto ambiental. Mientras tanto, España y Francia aprobaron el año pasado nuevas normas para restringir el consumo de tabaco al aire libre en espacios públicos. La Comisión Europea aspira a lograr una "generación libre de tabaco" en 2040, reduciendo las tasas de tabaquismo por debajo del 5%, frente a alrededor del 25% actual.
En la última década, la Comisión Europea prohibió los cigarrillos tradicionales aromatizados y el tabaco de liar con sabores característicos, incluido el mentol, en el marco de la Directiva sobre productos del tabaco de la UE. Actualmente mantiene una consulta sobre los nuevos productos de tabaco y nicotina, que concluye el viernes.
El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de enfermedad y muerte en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), provoca la muerte de más de 7 millones de personas cada año, entre ellas más de 1,6 millones de no fumadores expuestos al humo ajeno.