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La UE no renegociará el protocolo de Irlanda del Norte y advierte a Reino Unido de represalias

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Por Lucia Riera Bosqued  con EFE
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La Ministra de Exteriores de Reino Unido y el Vicepresidente de la Comisión Europea para Relaciones Interinstitucionales
La Ministra de Exteriores de Reino Unido y el Vicepresidente de la Comisión Europea para Relaciones Interinstitucionales   -   Derechos de autor  AP Photo/Olivier Matthys

El protocolo de Irlanda del Norte vuelve a ser motivo de disputa entre Reino Unido y la Unión Europea.

El Primer Ministro británico, Boris Johnson, ha desafiado a Bruselas con una ley que incumple el pacto del Brexit, que entre otras medidas prevé eliminar la jurisdicción del TJUE sobre las disputas referidas a Irlanda del Norte, cediendo a las presiones del ala dura del Partido Conservador.

La UE ha reactivado la vía judicial contra Reino Unido y valora iniciar otros procedimientos de infracción que podrían incluir la imposición de multas contra el Reino Unido por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Tras una reunión telefónica con el Vicepresidente de la Comisión Europea para Relaciones Interinstitucionales, la Ministra de Exteriores de Reino Unido ha dicho que "la UE debe estar dispuesta a cambiar el protocolo", a lo que se niega en redondo el club comunitario.

"La renegociación del protocolo no es realista. No se ha encontrado ninguna solución alternativa viable para este delicado equilibrio largamente negociado. Cualquier renegociación sólo traerá más inseguridad jurídica para los ciudadanos y las empresas de Irlanda del Norte. Por estas razones, la UE no renegociará el protocolo", ha respondido Maros Sefcovic, quien aseguró que Bruselas analizará ahora el contenido de la ley que ha llegado este lunes a la Cámara de los Comunes.

La jefa de la diplomacia británica ha insistido en que no están inclumpliendo la legislación internacional. Para Londres, su propuesta es una "solución práctica y razonable a los problemas que afronta Irlanda del Norte"

La mayoría de la Asamblea de Irlanda del Norte rechaza por "imprudente" el proyecto de ley con el que Londres quiere incumplir de manera unilateral los acuerdos del Brexit.

Micheál Martin, Primer Ministro de Irlanda, ha dicho: "no aceptamos la declaración del Gobierno británico y de algunos ministros que critican la inflexibilidad de la Unión Europea. Eso no es así, definitivamente no es así, y la Unión Europea ha sido muy proactiva durante el último año en su intento de buscar soluciones a las cuestiones relacionadas con el funcionamiento del protocolo".

Procedimientos de infracción

La Comisión Europea considera reactivar el expediente que abrió contra Londres el año pasado, cuando se revelaron por primera vez sus planes para eludir el protocolo, y advierte de represalias si el país procede con la tramitación de la ley. 

Podría además iniciar otro procedimiento de infracción adicional para "proteger el mercado único europeo de los riesgos que crea la violación del protocolo para las empresas de la UE y la salud y seguridad de los ciudadanos europeos", explicó Sefcovic.

Este proceso, que Bruselas emplea para vigilar que los Estados miembros cumplen las directivas comunitarias, puede acabar en última instancia en la imposición de una multa diaria al Reino Unido por parte de la justicia europea si una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE así lo determina.

¿Qué cambia el nuevo proyecto de ley británico?

El texto presentado por la ministra británica de Exteriores, Liz Truss, contempla la creación de un "carril verde" que eximiría de controles aduaneros a los bienes procedentes de Gran Bretaña destinados al consumo en Irlanda del Norte, aunque mantendría un "carril rojo" reservado para los productos dirigidos a la República de Irlanda, integrada en el mercado único comunitario.

De igual forma, propone que las empresas que solo comercian con Irlanda del Norte puedan elegir si se rigen por la regulación comunitaria o la británica, y también prevé que se puedan aplicar en esa provincia los subsidios y desgravaciones fiscales vigentes en el resto del territorio británico.

El principal argumento del Ejecutivo conservador de Boris Johnson para impulsar la ley es que con la aplicación actual del protocolo se menoscaba el Acuerdo de Viernes Santo, que llevó la paz a Irlanda del Norte en 1998, al impedir la formación de un gobierno de poder compartido entre unionistas y republicanos, como estipulaba ese documento.

El Gobierno británico ha invocado un oscuro principio jurídico, la llamada "doctrina de la necesidad", para defender la legalidad del proyecto de ley. "La doctrina de la necesidad ofrece una clara base en el derecho internacional para justificar el incumplimiento de las obligaciones internacionales bajo ciertas condiciones excepcionales y limitadas", señaló el Ejecutivo en el argumentario legal difundido en paralelo a la presentación de la ley este lunes en el Parlamento.

Para Londres, esa doctrina, aceptada por la Corte Internacional de Justicia, entiende que la "necesidad" justifica la legalidad de actos en los que la única forma en que un Estado puede salvaguardar un interés esencial es el incumplimiento de otra obligación internacional.

El Ejecutivo británico entiende que Irlanda del Norte vive una situación "genuinamente excepcional" y por lo tanto "ha decidido renuentemente introducir medidas legislativas que, cuando entren en vigor, supondrán el incumplimiento de ciertas obligaciones".